03 ene. 2026

Hallan muertos a policía y ex pareja que lo había denunciado por violento

Por Édgar Medina y Raúl Cortese

Intervención.  Una comitiva policial y fiscal inspecciona la casa donde hallaron los cuerpos.

Intervención. Una comitiva policial y fiscal inspecciona la casa donde hallaron los cuerpos.

Los cuerpos sin vida del suboficial Domingo Aguirre y su ex pareja, la abogada Raquel Carolina Silvero, fueron hallados en una vivienda de la localidad de San Cosme y Damián, Itapúa. Se presume que el policía mató a su pareja y luego se autoeliminó. La mujer se había separado de él por su carácter violento.

La tragedia se inició cerca de las 23.00 del domingo, en el km 28 de la ruta 7, donde el suboficial habría atacado a tiros el automóvil Toyota Corolla, perteneciente a su ex pareja, para raptarla y trasladarla en su vehículo hasta la localidad de Itapúa. Allí, luego de despedirse de una hermana, llevó a su ex pareja a la casa de sus finados padres, donde consumó su macabro plan.

El auto de la víctima fue hallado en una banquina, con el motor en marcha, con rastros de disparos y con una mancha de sangre en el asiento. Los policías acudieron al sitio tras recibir una denuncia, informó el comisario Juan Barúa, de la subcomisaría 52ª de Minga Guazú.

Los cuerpos sin vida de la abogada y su pareja fueron hallados cerca de las 4.00 de ayer en la casa deshabitada de San Cosme. La mujer, sin vida, estaba en ropa interior y con una remera de hombre, acostada en un colchón sobre una mesa; tenía una vela encendida; presentaba hematomas y un disparo en la espalda, según el informe forense.

Al lado, el agente policial, muerto, sentado en una silla y con rastros de disparo en la boca, que traspasó el techo, según los investigadores.

El comisario Barúa conversó con una familiar del suboficial fallecido, quien le comentó que fue a su casa y se despidió de ella en la madrugada de ayer, minutos antes de ser encontrados los cadáveres.

Por la manera sospechosa como actuó, la hermana llamó a la policía y poco después estos hallaron los cuerpos en la vivienda ubicada a unos 400 metros de la vivienda donde estuvo despidiéndose.

Los familiares confirmaron a los policías que Raquel Carolina se había separado del agente policial hace una semana, por violencia doméstica, y la fiscala Carolina Gadea lo imputó por este hecho.

Aguirre tenía prohibido acercarse a la casa de la víctima, que está ubicada en el km 30, de la ruta 7, distrito de Minga Guazú. Supuestamente, el policía pasaba tomando bebidas alcohólicas y maltratando a la abogada. En la Policía se informó que Aguirre hacía de guardaespaldas, aunque, aparentemente figura como efectivo de la Comisaría 2ª de Ciudad Nueva. Además, estuvo involucrado en la muerte de un niño en el 2008, lo que le costó su cargo de jefe de la comisaría de Nueva Alborada.