Desde el Ejecutivo se anuncia para hoy el decreto de nuevas medidas de restricción para reducir el contagio del Covid-19 durante la Semana Santa. Si bien esto no es del agrado para los sectores industriales, empresariales y de mipymes, aceptan que se tomen medidas, pero que sean efectivas y claras.
En conversación con ÚH, el titular del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), Elzear Salemma, consideró que la pandemia va a seguir afectando a la economía. “Entonces, también tenemos que ser conscientes de que tiene que haber alguna medida que sirva para disminuir la intensidad con la que está viniendo esta enfermedad”, apuntó. Agregó que esta vez se podría aprovechar la Semana Santa para hacer una breve cuarentena, evitando el masivo traslado de la gente al interior que es una tradición y eventualmente podría ser muy perjudicial por el contagio que estaría generando.
Salemma sostuvo que se pueden tomar medidas, pero la actividad económica no puede parar. Manifestó que si se pretende volver a fase cero como el año pasado, deben ver cómo implementar programas como el de Pytyvo, aunque no sabe de dónde estarían obteniendo los recursos. Insistió en su criterio de urgir que se consigan las vacunas para ir bajando en mayor medida el contagio y el problema sanitario.
Asimismo, puntualizó que en el caso de las deudas que se generaron desde el año pasado por la pandemia, debe haber un tratamiento especial con prórrogas y otras condiciones para la recuperación.
El presidente del CIP manifestó que por lo menos el escenario es distinto al que se tuvo en el inicio de la pandemia, a partir de que no se tenían las vacunas que hoy sí ya están. “Ahora se está dando una guerra a nivel mundial por las vacunas, debido a que la capacidad de producción aún no cubre la demanda, pero podemos hacer que lleguen”, enfatizó.
CONTROL. Por su parte, el arquitecto Luis Tavella, presidente de la Federación Asomipymes, señaló que el lunes pasado se reunieron con autoridades del Ejecutivo y recibieron el informe de que la situación de salud está muy complicada, los índices de contagio crecieron brutalmente y ya no hay más capacidad en los hospitales.
“En base a este y otros datos aceptamos las medidas que van a arrancar posiblemente este viernes hasta el Domingo de Pascua. Pero sí dejamos en claro que esta vez el decreto que salga el miércoles (por hoy) no tiene que tener lagunas. También que esto va a funcionar si son efectivos los organismos de control”, puntualizó.
Tavella dijo que esta exigencia sobre los controles obedece a que de nuevo es el sector formal el que estará afectado y hará el sacrificio, mientras los informales van a seguir con sus asados de más de veinte personas, fiestas clandestinas y otras actividades que no se deben realizar y que es lo que la policía, militares o cualquier instancia de control deben cortar y no permitir.
Añadió que ahora se debe instalar una mesa de trabajo porque la pandemia va a continuar y con suerte se tendrá un mejor escenario en diciembre. En este orden refirió que más del cincuenta por ciento de las mipymes están afectadas y “hay que pensar en cómo ayudar con financiación, con prórrogas de servicios que no sean solamente para cuatro o cinco sectores, sino general”.
Afirmó que no solo debe haber sacrificio del sector privado sino también del sector público.
“Será un golpe muy duro para los sectores formales”
El presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, apuntó que particularmente las restricciones generan posiciones encontradas porque por un lado está la justificada desesperación del personal de blanco que está en la primera línea de batalla y, por otro, sectores para los que representa un duro golpe como al sector gastronómico, de hotelería y turismo.
Apuntó que son los que trabajan en la economía formal los que más están sufriendo y esta Semana Santa será más que difícil. Lamentó que los inocentes sigan pagando por los pecadores, en este caso, los informales que en forma irresponsable no respetan las normas sanitarias.