Por Wilson Ferreira|CDE
La celda es ocupada por Máximo Yamil Galeano, a quién se lo acusa de haber formado parte de la extinta banda de secuestradores liderados por el temible Valdecir Pinheiro Dos Santos, muerto el año pasado durante un enfrentamiento con la Policía Nacional, en el barrio Pablo Rojas.
Yamil es considerado un interno de alta peligrosidad. Este y otros reos ahora internos en la penitenciaría local generan preocupación entre los jefes policiales de la zona.
Durante el registro fueron encontrados dos chips para celular, estoques varios, cargador para celular e inclusive una pata de cabra. Este último objeto encontrado sorprendió a los intervinientes a sabiendas de la peligrosidad que representa un arma de esa envergadura en una celda de reo con los antecedentes de Yamil Galeano.
Desde la transferencia hasta la cárcel de Ciudad del Este, de reos de alta peligrosidad provenientes de la capital del país, las autoridades están extremando los cuidados teniendo en cuenta que poseen antecedentes de ser violentos y hábiles para organizar motines y fugas.
DE LA PESADA. La transferencia al penal local de varones de presos considerados “de la pesada” preocupan a las autoridades policiales del departamento. Desde la semana pasada ronda los rumores de un plan fuga, amotinamiento o rescate de estos marginales, llevó a las autoridades de penal a extremar los cuidados ante la amenaza.
La presencia de Flaminio Acosta Zarza, Eleno Alonso, Ovidio Ramírez y Maximo Yamil Galeano, considerados reos de alta peligrosidad, generó la puesta en marcha de un operativo por parte de la policía departamental a fin de garantizar la seguridad de la cárcel de Ciudad del Este, ante una eventual fuga o amotinamiento organizado por los citados.
Según la Policía estarían por la zona Sergio Martínez Brítez, Juan Gonzalez, alias “Jimmy”, Cristóbal Villalba y Roque Jacinto González, alias “Roque Py Guazu, todos acusados de formar parte de la que fue la mega banda de marginales que tiene en su haber 10 secuestros en el departamento, todos registrados entre el 2003 y el 2007.
Ante esta coyuntura, la jefatura de policía local puso en alertas a los efectivos que montaron una estricta guardia frente al local de la penitenciaría y patrullas permanentes en las adyacencias de la misma.
Todos los nombrados están involucrados en varios hechos de secuestros y otros delitos. Son considerados por las fuerzas de seguridad como muy peligrosos. Uno de ellos, Eleno Alonso fue protagonista años atrás de una fuga de la cárcel de Tacumbú donde cumplía una condena de 18 años de cárcel por secuestro y otros delitos.