El índice de precios al consumidor (IPC) amenaza el crecimiento, pues el consumo el pulmón de la economía estadounidense y castiga a Biden a pocos meses de elecciones para el Congreso.
El presidente consideró “inaceptablemente alto” el aumento de precios del mes pasado, pero consideró que los datos son obsoletos.
“Si bien el registro de la inflación general de hoy es inaceptablemente alto, también está desactualizado”, dijo Biden en un comunicado.
“Las cifras de hoy no reflejan el impacto total de casi 30 días de caídas de los precios de la gasolina”, subrayó el presidente.
La reciente caída de los precios ha dado “un importante respiro a las familias estadounidenses. Y otros productos básicos, como el trigo, han disminuido desde dicho reporte”, indicó Biden en un comunicado.
Insistiendo en que bajar la inflación es su máxima prioridad, el presidente admitió que su administración necesita “hacer más progresos, más rápido, en controlar la subida de precios”.
La inflación ya estaba alta en mayo cuando registró el 8,6%, según el Departamento de Trabajo.
En junio se disparó 1,3%, mientras que en mayo el incremento del IPC había sido de 1,0%.
Esto es más de lo esperado, ya que un consenso de analistas encuestados por Bloomberg proyectaba una inflación anualizada a junio del 8,8% y del 1,1% en un mes.
El aumento de precios concierne a todos los sectores, precisó el Departamento de Trabajo en un comunicado, pero en especial el aumento se da en los precios del alojamiento, la gasolina y la alimentación.
Los precios de la energía subieron 41,6% en el lapso interanual, lo que supone su mayor alza desde abril de 1980. Según la Agencia de Energía de Estados Unidos (EIA), el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos superó el mes pasado los 5 dólares por galón (unos 3,8 litros), un valor inédito.
El encarecimiento de la gasolina se ha convertido en un símbolo del alza generalizada de precios.
Los precios de los alimentos experimentaron su mayor alza desde febrero de 1981, con aumento de un 10,4% en un año. Excluyendo los precios de la alimentación y de la energía, más volátiles y que han subido en especial por la guerra en Ucrania, la inflación subyacente se ha acelerado en un mes el 0,7%, contra el 0,6% de los dos meses anteriores. En 12 meses, sin embargo, la inflación subyacente se moderó al pasar del 6% al 5,9%. Además, los productos y servicios que más aumentaron de precio en junio son los vehículos y camiones (nuevos y usados), los gastos de salud, así como los seguros para auto.
La Fed subirá tasas de interés
La Fed (Banco Central de Estados Unidos) ya ha advertido de que su intención es aprobar una nueva subida de tasas de interés tras su reunión de política monetaria de este mes, que se celebrará los días 26 y 27. La prioridad para la Reserva Federal es contener los precios, y este organismo ya ha dejado claro en varias ocasiones que continuará actuando para cumplir con ese objetivo, aunque su política monetaria restrictiva pueda traer consecuencias negativas sobre la evolución económica.