Martin Rieznik y Mike Tabaschek fundadores de la escuela, aseguran que el arte de la seducción se trata más que nada de un juego, pero que no todos los jugadores tienen la misma posición, de igual manera, todos deben enfocarse en las mismas habilidades: el buen humor.
Explicaron que el primer objetivo de todo hombre que desee conquistar a una mujer es llamar su atención, pero que existen formas correctas e incorrectas de hacerlo, informó El Espectador.
La primera escuela de LevantArt se fundó en Buenos Aires, capital de Argentina y los directivos sostienen que lo más importante para causar una buena impresión es tener buen humor.
“La seducción cuesta como cualquier habilidad. Nosotros no cambiamos las reglas de juego, solamente las entendimos y dijimos, bueno, esta es la forma de jugar mejor. La que sigue eligiendo es la mujer, por más seductor que sea el hombre”, aseguró Rieznick.
Para los profesores, los alumnos más difíciles son aquellos que creen tener todas las de ganar, “los cancheros, porque no respeta una de las bases fundamentales que es no manifestar inmediatamente interés sexual en la mujer, porque no es nada atractivo para ellas, explicó.
También hay casos de hombres tímidos, otros que van porque quieren recuperar a una novia (algunos de estos la olvidan en el camino), los que buscan solo sexo pero terminan enamorados de su segunda cita y los que van solo por curiosidad.
Para el director de LevantArt la cuestión es superarse a uno mismo, porque “todo el que aprenda de seducción y practique le va a ir bien. Creo que la base de nuestro éxito es guiar de forma adecuada a los hombres que quieren aprender de esto”.