08 may. 2026

Escrache en mansión de Cartes burló a la inteligencia policial

Los indignados burlaron ayer el servicio de inteligencia de los custodios del presidente Horacio Cartes y llenaron de papel higiénico los portones de acceso de la mansión ubicada sobre Avda. España y Gral. Garay de Asunción.

Tensión.  Antimotines replegaron a los manifestantes fuera de la vereda de la casa de Cartes.

Tensión. Antimotines replegaron a los manifestantes fuera de la vereda de la casa de Cartes.

Pintaron los muros y colgaron carteles en repudio contra la suba del pasaje y la ley de SOAT ante la atenta mirada de tan solo dos oficiales de la Policía Nacional.

El escrache a la residencia del primer mandatario se inició cerca de las 19.20 cuando un grupo de casi 50 manifestantes ocuparon la vereda al grito de ¡japiro, Cartes! y ¡pasaje caro, no!. Los efectivos policiales tardaron 30 minutos en responder a la sorpresiva medida clausurando la Avda. España.

Finalmente, el momento de tensión se dio cuando los antimotines llegaron para dispersar a los autoconvocados que se negaban a abandonar la vereda de la mansión de Cartes, alegando que la ley del marchódromo no se aplicaba en esa situación.

El subjefe de la Comisaría 10ª, César Lara, sin dar precisiones, dijo que la medida respondía a la investidura del presidente. Reconoció que los jóvenes tomaron por sorpresa a la seguridad policial.

Tras varios forcejeos los cascos azules pudieron replegar a los indignados hasta la otra vereda, que quedaron arrinconados a espaldas de otra vivienda.

Fue demorado el manifestante Gustavo Monges, quien sobrepasó la barrera de contención, siendo trasladado a la Comisaría 10ª Metropolitana. Monges afirmó que es un fotógrafo y que solo estaba tomando imágenes.

Quedó en la anécdota entre los manifestantes el apuro de los agentes policiales en limpiar la vereda de la residencia de Cartes y quitar de los portones los papeles higiénicos que colgaban. El descontento ciudadano por el aumento del pasaje de G. 2.000 a G. 2.400 sigue creciendo. El miércoles, cerca de 2.000 personas reclamaron un precio justo del boleto en la Costanera asuncena.

Los estudiantes universitarios emplazaron al Gobierno para encontrar una solución al problema y anuncian una marcha para el 21 de enero.