03 may. 2026

En Tañarandy avanzan con armado de imponente retablo que usará el Papa

Cada parte del altar mayor, que se arma con ayuda de adultos y niños de esta comunidad de Misiones, se ensamblará en el parque Ñu Guasu, quince días antes de la llegada del Santo Padre en julio próximo.

Unas 20 personas buscan reutilizar partes del retablo

Creación. Unas 20 personas buscan reutilizar partes del retablo usado en la Semana Santa.

A los enviados del Vaticano les fascinó el gigantesco Altar de Maíz, construido –para el Viernes Santo último– en el marco de la procesión de luces que se realiza cada año en Tañarandy, Departamento de Misiones.

Koki Ruiz, mentor de dicha intervención artística y cultural, comenta que ese mismo día santo los representantes de la Iglesia Católica le propusieron armar “algo parecido” para la misa que brindará el papa Francisco en Paraguay.

Se trata de un solemne retablo papal de 40 metros de ancho y unos 17 metros de alto. La construcción se inició hace una semana con la colaboración de unos siete carpinteros de la zona y pobladores de la comunidad. Koki estima que la obra estará terminada 15 días antes de la llegada del Santo Padre al país, prevista para el 10 de julio.

Mensajes. Cada parte del retablo –hecho con productos de la tierra– se arma en Tañarandy con la participación especial de los niños del lugar, quienes darán rienda suelta a su imaginación con la pared revestida de frutos de coco que se extenderá a ambos costados del altar.

“Vamos a armar talleres para que los niños dibujen algo en los cocos, lo que se les ocurra; puede ser una cruz, sus nombres o un mensaje especial para el Papa”, explica el artista al certificar que es una manera de involucrarles a los más pequeños para que jueguen con la idea de la visita papal.

Decorado. El retablo estará ornamentado enteramente de espigas de maíz, coco, calabazas, tacuaras y zapallos. Koki, no obstante, indica que –como en escasea la calabaza– recorrerá los pueblos aledaños para pedir a los agricultores que donen este producto que reluce en el acabado del decorado. Tal es así que, en esta etapa creativa, aún buscan otros productos que puedan complementar la decoración y que represente la cultura guaraní.

En total se precisan de 1.500 calabazas. Ya tienen aseguradas unas 40.000 espigas de maíz, por parte de productores de Caaguazú y Alto Paraná. Además, prevén usar 260.000 frutos de coco que servirán, a su vez, para “tapar los hangares” que están detrás de donde se colocará el altar. “La idea es que se extiendan las paredes con columnas románicas, unas cuatro o cinco de cada lado”, apunta.

Imágenes. El retablo tendrá a ambos costados, debajo de los arcos, dos cuadros de santos. El de San Ignacio de Loyola, patrono de los jesuitas, y el de San Francisco de Asís, cuyo nombre adoptó el actual Vicario de Cristo. Las imágenes propuestas, en principio, eran de San Roque González de Santa Cruz, primer santo paraguayo, y el de la Virgen de la Asunción.

Un toldo blanco separará al altar del Papa de la estructura barroca del retablo. Allí, en el predio del Ñu Guasu, se espera que ante 3 millones de fieles el Sumo Pontífice oficie la misa central y el rezo del Ángelus, tal como lo hace desde la ventana del Palacio Apostólico, en el Vaticano; un momento único que pondrá al país ante los ojos de todo el mundo.