18 ene. 2026

EL MUNDO DE LOS NIÑOS SORDOS

Todos los 16 de agosto conmemoramos el Día del Niño Paraguayo, ya que ese día del año 1869 ocurrió una de las masacres más sangrientas y cobardes en la historia de las Américas del siglo XIX.<br/><br/>En unas cuantas horas 20.000 soldados del ejército imperial del Brasil aniquilaron a 3.500 niños paraguayos. Los sobrevivientes que quedaron heridos en el campo de batalla fueron quemados vivos, algunos, con sus madres. A modo de estadística, en la Guerra de la Triple Alianza fue exterminada el 99% de la población masculina mayor de 10 años.<br/><br/>"Cuánto tiempo, cuántos hombres, cuántas vidas y cuántos elementos y recursos precisaremos para terminar la guerra. Para convertir en humo y polvo toda la población paraguaya, para matar hasta el feto en el vientre de la madre.” (Caxias, en informe a Pedro II).<br/><br/>Pero en esta ocasión, dejando la historia a un lado, quisiera referirme a los niños de hoy, al futuro de la patria y, en particular, a un grupo de niños muy especiales: los niños sordos.<br/><br/>Los niños oyentes vienen al mundo escuchando desde el vientre de la madre e incorporan el lenguaje desde el primer contacto con su entorno y cuando les llega la edad de ir a la escuela lo hacen con el lenguaje incorporado.<br/><br/>En el caso de los niños sordos, eso no ocurre, ya que nacen sordos, en la mayoría de los casos en el seno de una familia oyente, privados de un entorno lingüístico que les habilite a incorporar el lenguaje de forma espontánea. <br/><br/>En nuestro país, los niños sordos no reciben una educación apropiada, ya que en la escuela y antes inclusive de llegar a esta se debe recrear el entorno lingüístico en lengua de señas desde su más temprana infancia para que, como en el caso de los niños oyentes, cuando tengan la edad de recibir instrucción académica lo hagan con una sólida base lingüística. Deberían ser usuarios efectivos de la LSPy (Lengua de Señas Paraguaya). <br/><br/>Esto hasta ahora no ocurre, ellos no tienen un entorno sordo adecuado, con profesores y asistentes pedagógicos sordos, con empleados sordos en la escuela, o con maestras que manejen efectivamente la LSPy. Nada de eso tienen.<br/><br/> Los padres desconocen que ellos deberían aprender la LSPy y no esperar que sus hijos aprendan a hablar la lengua oral en la escuela, cometido que casi ningún sordo logra.<br/><br/> Estamos ante un flagrante incumplimiento a la Convención de las Naciones Unidos para las PDC (personas con discapacidad), del que Paraguay es signatario, donde específicamente se recomienda a los países firmantes a educar a los sordos en su lengua natural, la LS con profesores sordos (art. 24.2 . b c), entre otras recomendaciones. <br/><br/>Nuestra realidad es aterradora, ya que estimativamente se calcula que un 95% de los sordos de nuestro país son analfabetos, terminan el 6º grado con 17 años con un nivel de lectura comprensiva de 2º. En la única escuela pública para sordos que existe en nuestro país ni siquiera la primaria es completa. <br/><br/>Lo preocupante es que niños con un potencial intacto, quienes en el futuro podrían aportar sus conocimientos y experiencias enriqueciendo nuestra diversidad cultural, no pueden hacerlo al no poder desarrollarse intelectualmente por el solo hecho de que no se les brinda los elementos para lograrlo, estando ellos expuestos a adquirir una discapacidad intelectual (del 30%, según estudios realizados por la Federación Mundial de Sordos), a causa de esta desidia.<br/><br/>Por eso es que en conmemoración del Día del Niño, quienes merecen tanto respeto y dignidad es que elevo una rogativa a las autoridades, a los padres y a quienes puedan colaborar con su inteligencia, experiencia y voluntad para que estos niños puedan llevar la vida plena que se merecen.<br/><br/>Rogelio J. Ocampos<br/><br/>