06 ene. 2026

El mismo Osvaldo Villalba preparó la trampa cazabobos

Torturaba sicológicamente al secuestrado diciéndole que aún no habían hablado con su familia. Era frío y calculador. El entretenimiento de los plagiadores en los campamentos era jugar a las cartas o damas.

Fue el mismo Osvaldo Villalba, comandante Alexander, quien se encargó de preparar la trampa cazabobos dejada en la camioneta abandonada tras el secuestro de Fidel Zavala, fue otra de las revelaciones realizadas por el ganadero en sus declaraciones ante los fiscales antisecuestro.

Después de un año y tres meses de su liberación, Fidel Zavala contó a los fiscales los pormenores de todo lo que le tocó vivir desde el momento en que fue secuestrado el 15 de octubre de 2009 hasta su liberación el 17 de enero de 2010.

Los secuestradores y su víctima dejaron la estancia a bordo de la camioneta Toyota Hilux conducida por Osvaldo Villalba. A su lado iba Magna Meza. En el asiento de atrás estaba Fidel Zavala esposado y a su lado estaban sentados Ito (Isax Burgos) y Simón (Gabriel Zárate)

“Abandonamos el vehículo en potrero Batea 1, donde me ordenan que baje del vehículo y nos retiramos aproximadamente 20 metros, quedando dentro del vehículo Osvaldo Villalba y por lo que pude mirar (porque me ordenaron que no lo haga) él pasaba de atrás para adelante, manipulando objetos en el interior del vehículo (y que después entendí que era una bomba); todo ese proceso duró entre 30 a 40 minutos”, relató.

“Seguimos caminando cuando veo un fuerte destello, escucho una fuerte explosión y veo una nube de humo blanco, allí escucho a Osvaldo Villalba y Manuel Cristaldo Mieres que se ríen burlonamente de lo sucedido, comentando algo entre ellos, comentario que no llegué a escuchar”, agregó.

La explosión hirió a los suboficiales de policía Hugo Romero y Víctor Martínez. El primero de los citados ya se recuperó, en tanto que el segundo estuvo meses en terapia intensiva y tiene terribles secuelas y está postrado en su lecho.

FRÍO. De acuerdo a las declaraciones, Osvaldo Villalba, el líder de la banda de secuestradores, es una persona fría y calculadora, muy intimidante en el trato; en segundo lugar está Manuel Cristaldo Mieres, muy intimidante en su trato. También frío y calculador.

Durante su cautiverio, Zavala tuvo un serio entredicho con Osvaldo Villalba, ya que cuarenta días después del secuestro este le dijo al plagiado que aún no habían hablado con su gente, todo lo contrario de lo que le había dicho Manuel Cristaldo Mieres. Este le había manifestado a Zavala que las negociaciones iban avanzando.

“Le dije (a Osvaldo) que no podía jugar así con mi familia y conmigo, que mucha gente estaba sufriendo, y que no podía tratar así a la gente. A lo que me respondió que ya no iba a hablar más conmigo porque era muy quisquilloso y desde esa vez desapareció y no lo vi más por 15 a 20 días aproximadamente”, contó Fidel.

Durante el tiempo en que lo tuvieron cautivo los secuestradores se entretenían jugando a la baraja y a las damas.

Tas el pago del rescate, el grupo se separó. Seis de ellos fueron con destino desconocido, en tanto que Zavala quedó bajo la custodia de Gabriel Zárate Cardozo, Nimio Cardozo y Coco (B.B.M, un menor) quienes se encargaron de él hasta el 17 de febrero de 2010 cuando le dieron un walkie y le indicaron cómo llegar hasta el retiro Santo Domingo desde donde llamó a su estancia para que lo fueran a buscar.