El empleo generado por la microempresa es la principal fuente de trabajo en Paraguay.
Un 40% de la gente ocupada así está en el área urbana y el otro 60% en el área rural.
La consideración de microempresa se superpone en gran medida con el sector informal. La definición acostumbrada en el mundo de informalidad se aparta de la actividad rural. Ella, sin embargo, merece ser incluida en Paraguay vista la cuantía de la población del sector. Incluso, la consideración que hace el Paraguay de asentamientos urbanos no atiende que para el mundo recién entran en esa consideración poblaciones mayores a 5.000 habitantes.
Una encuesta realizada a los microempresarios del área urbana mostró un predominio de hombres sobre mujeres entre ellos (52,5% vs. 47,5%). La concepción actual en materia de microcréditos para el sector es, de todos modos, atender a la mujer, que suele quedar como jefe en hogares desestructurados.
Un 79,5% de los microempresarios trabajaban de 10 a 12 meses en el año. El resto (20,4%) lo hacía en periodos menores a 10 meses.
Con relación a la antigüedad de las microempresas, el 87% tenía una antigüedad mayor a un año en la misma actividad. Solo 13% tenía menos de 1 año.
FINANZAS. El 28,7% de los microempresarios está en condiciones de ahorrar; la mayoría invierte su dinero en el negocio o en su hogar. La principal entidad en que depositan sus ahorros es la cooperativa (40%); le siguen los bancos (10%) y el 50% restante lo guarda “bajo el colchón”.
El 25% había solicitado crédito: 88,7% lo obtuvo.