01 mar. 2024

El guaraní blue surge en mercado de Posadas ante la falta de dólares

Debido a la devaluación del peso argentino y ante la imposibilidad de conseguir dólares en el vecino país, en Posadas empezaron a comprar guaraníes, hecho inédito en la plaza cambiaria.

Fenómeno. Crece el interés de argentinos por el guaraní blue en el ámbito cambiario.

Fenómeno. Crece el interés de argentinos por el guaraní blue en el ámbito cambiario.

El auge de personas que quieren cruzar a la ciudad de Encarnación desde Argentina y las dificultades que tienen los del vecino país para las transacciones bancarias o de cambio, despertó un nuevo y atractivo negocio en el sistema cambiario de la nación vecina: el guaraní blue.

Esta situación surge ante la escasez de dólares en el sistema cambiario y las trabas que tienen los argentinos para adquirir la moneda norteamericana en ciudades fronterizas como Posadas.

Lo que hasta hace poco era la moneda menos requerida del sistema, el guaraní, hoy se convierte en una nueva opción para escapar de la devaluación del peso. En tal sentido, desde hace algunas semanas, al tradicional voceo de los cambistas de la ciudad de Posadas, capital de la provincia de Misiones, se agregó otra moneda: “Cambio, cambio… dólares, reales, guaraníes”, destaca en una publicación el periodista argentino Martín Boerr.

“Y por primera vez en mucho tiempo, la plaza cambiaria posadeña volvió a comprar y vender –aún de manera incipiente– la moneda paraguaya, que tradicionalmente estaba marginada de este lado del río Paraná. Acá tradicionalmente se operaron pesos contra dólares y pesos contra reales”, manifestó en su publicación Planbmisiones.com.

POCOS DÓLARES. Esta situación se da aparentemente por la falta de dólares en la Argentina y el cepo cada vez más restrictivo para la compra de la moneda norteamericana. Actualmente en Posadas el guaraní cotiza a 35 a 1 para quien tiene pesos y busca comprar la moneda nacional.

Es decir, se multiplica la cantidad de pesos por 35 y se obtiene la cifra que se quiere adquirir, expresada en guaraníes. Por ejemplo, 10.000 pesos argentinos representan 350.000 guaraníes. Mientras que para la venta la cotización puede variar entre los 45 y 55, lo que significa que 350.000 guaraníes equivalen a unos 7.800 pesos.

Este sistema cambiario es una opción actualmente, debido a la devaluación del peso argentino y a la imposibilidad de conseguir dólares en los últimos días, lo cual se volvió una odisea en el vecino país. Los especialistas explicaron que los cupos en los bancos son inalcanzables para la mayoría; las casas de cambios también tienen varios requisitos que las personas comunes no llegan a cumplir, y los arbolitos (o cambistas) ya no cuentan con tanto volumen de dólares como antes.

Una manera de escapar del peso

Últimamente, empiezan a aparecer algunos argentinos en la ciudad de Posadas que compran guaraníes como una forma de escapar al peso; a lo que se les agregan paraguayos que empiezan a vender su moneda en la plaza posadeña: se hacen de pesos y los depositan en cuentas en moneda argentina dentro del circuito de los bancos del vecino país, para luego realizar alguna operación en ese territorio.

Con la llegada de guaraníes al ámbito posadeño, los argentinos aguardan que muchos paraguayos sigan cruzando la frontera y dejen sus divisas.
También habría una suerte de ruleta cambiaria, al venderse guaraníes a un precio y sacar ventaja cuando se vuelve a introducir ese billete al Paraguay, con sus ganancias informales.

  • LA CIFRA
  • 35 guaraníes por cada peso es la cotización en la plaza cambiaria de Posadas, según reportan medios argentinos.

“El guaraní está bien atado al dólar”

Al analista financiero Stanley Canova le llama la atención el interés de argentinos por el guaraní blue en el mercado cambiario de la ciudad de Posadas.“No creo en algún impacto local en la valoración del guaraní; porque nuestra divisa está atada realmente al dólar; no así otras, como el real, el peso o el euro”, definió.
No obstante, recalcó el nicho importante de argentinos que vienen o salen a otros países desde Paraguay.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.