25 feb. 2026

El fin del boom de lasmaterias primas

Por Alberto Acosta Garbarino Presidente de Dende

El mundo asistió en los últimos diez años a un verdadero boom en los precios de las materias primas. Este boom hizo que casi todos los países de América Latina hayan tenido una década de crecimiento y de bonanza, como nunca antes la habían tenido.

Los países del Pacífico vieron cómo se multiplicaban los precios de sus minerales, mientras que los países del Atlántico veían cómo trepaban por las nubes los precios de sus productos agrícolas.

El cobre de Chile pasó de 100 centavos de dólar la libra a casi 350; la plata del Perú pasó de 5 dólares la onza a casi 50; y la soja del Mercosur pasó de 230 dólares la tonelada a más de 600.

¿Cuáles fueron las causas de este boom?

Fueron varias, pero las dos más importantes han sido: la entrada de China a la economía mundial y la política monetaria expansiva de los Estados Unidos.

La entrada del gigante asiático con su más de 1.300 millones de habitantes, creciendo a una tasa anual promedio superior al 10%, generó una enorme demanda de minerales para su industria en expansión y de alimentos para su población cada vez más urbana y con mejores ingresos.

Pero la explicación de este boom no se debe solo a la demanda de China, también ha tenido una gran influencia la política monetaria de los Estados Unidos.

Recordemos que este país es el centro de la globalización financiera y su moneda, el dólar, es la principal del mundo.

Con el objetivo de evitar caer en recesión y estimular su economía, el Federal Reserve (Banco Central) redujo las tasas de interés de un 5% a casi el 0% y realizó una gigantesca inyección de dinero para ayudar a los bancos con problemas y al Tesoro norteamericano.

Esta situación de bajos intereses y devaluación del dólar hizo que los grandes capitales, manejados por los Fondos de Inversión, salieran de los países desarrollados en la búsqueda de mejores opciones; y una de las opciones escogidas fue la entrada masiva al Mercado de Productos, comprando petróleo, plata o soja.

Un ejemplo de esta situación ha sido la “burbuja” en el precio de la plata, que se ha multiplicado por diez, a pesar de que la oferta creció un 20% y la demanda industrial se redujo en un 5%.

La explicación se encuentra en la demanda de la plata por los Fondos de Inversión, no con el objetivo de utilizarlo en la industria, sino con el objetivo de atesorarlo y proteger a los inversionistas de la caída del dólar.

Estas dos condiciones -crecimiento de China y expansión monetaria de Estados Unidos- están comenzando a cambiar.

El modelo de crecimiento de China, basado en las exportaciones a los países desarrollados, ha llegado a su fin y ahora deben pasar a un modelo basado en su mercado interno.

Esta transición, difícil y compleja, va a llevar al país asiático a un menor crecimiento. El gobierno chino espera en este 2013 un crecimiento del 7,5%, el menor en 13 años.

Por su parte, la economía norteamericana se está recuperando, el crecimiento se fortalece y el desempleo está bajando, lo cual indica que la política expansiva y las tasas de interés muy bajas van a comenzar a revertirse.

Las mejores opciones de inversión en Estados Unidos y la fortaleza del dólar hacen prever que los grandes capitales vayan a reducir su riesgo en las materias primas.

Todo eso nos lleva a considerar que la tendencia alcista en los precios parece haber llegado a su final; pero la buena noticia es que todo indica que el proceso de ajuste va a ser gradual.

China crecerá menos pero va a continuar creciendo y Estados Unidos va a normalizar su política monetaria pero muy gradualmente, para no afectar la recuperación actual.

Esto significa menores precios para nuestras materias primas, pero todavía muy buenos precios, con lo cual tenemos tiempo para aprovechar este periodo de bonanza, con un agresivo proceso de industrialización.

Porque, definitivamente, el boom de las materias primas no va a ser eterno.