Ramírez comentó a la 680 AM que “hace poco nomás” tomó la decisión, cuando un día se despertó y sintió que “ya no tenía ganas de jugar”.
Aprovechó la oportunidad para pedir disculpas a la gente de Guaraní, con quien en aquel momento debía reunirse para ver la posibilidad de jugar este torneo Clausura, pero no acudió.
Manifestó que es un decisión tomada y que está conforme con su posición.
Apuntó que no se arrepiente de haberse despedido de Cerro de la forma que lo hizo -con un partido sin trascendencia en Copa Libertadores- porque “hubiese sido peor si me quedaba y Cerro terminaba como terminó, estando 8 puntos arriba y luego perdió el campeonato”, subrayó.
Culpó de lo sucedido a Juan José Zapag, a quien calificó de un perdedor, que “nunca ganó ni va a ganar nada si se sigue manejando de la misma manera”.