Sucesos

Cuestionan inacción fiscal en caso de cazador asesinado por la FTC

 

Ya se están por cumplir dos meses de la muerte del cazador Antonio Espínola (66), en manos de efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), y hasta el momento no se conocen avances en la investigación por parte del Ministerio Público.

Diana Vargas, activista por los derechos humanos, cuestionó a las autoridades del Ministerio Público, que hasta el momento no dieron a conocer detalles de las pesquisas sobre esa muerte.

“¿Cuántos imputados hay por la ejecución extrajudicial del señor Antonio Espínola? ¿Cuáles son los avances en la carpeta de investigación de ese homicidio? ¿Acaso hay una investigación abierta?”, se preguntó Vargas.

Para la experta, es grave que el Ministerio Público no haga frente a los abusos, que según afirma cometen las fuerzas del orden en la zona. “Toda muerte debe ser investigada, y más cuando el agente de Estado está involucrado. Las normas también se aplican para los funcionarios del Estado. Sean aprehensiones ilegales, torturas, ejecuciones, no pueden quedar en la impunidad”, reiteró.

En la opinión de Vargas, los pobladores de la zona Norte del país viven aterrados a causa de la presencia de los militares y de sus actos. “Se convirtió en tierra de nadie y los efectivos se manejan con absoluta impunidad, auspiciados por el Ministerio Público”, sentenció.

El rol de la ciudadanía, que no pone la lupa crítica en estos hechos, también contribuye para que se sigan repitiendo, afirmó. “No se cuestiona nada y todos los hechos quedan impunes; es grave lo que pasa”, reflexionó.

CONFUNDIDO. El 1 de octubre, Espínola se encontraba de caza junto a un amigo en una estancia ubicada en Colonia San Alfredo, Departamento de Concepción.

Los agentes de la Fuerza de Tarea Conjunta, que habían ido al sitio en busca de supuestos miembros de grupos armados, intercambiaron tiros con los cazadores, a quiénes confundieron con insurrectos.

Espínola cayó muerto, mientras su compañero de caza, Ramón Diana Martínez, logró escapar y luego dar su testimonio, echando por tierra la versión de los efectivos que habían hablado de enfrentamiento.

“Nosotros no sabíamos de dónde venían los tiros (...) Le metieron tiros al señor y yo me escondí en los arbustos, por la misericordia de Dios me salvé. Estuve escondido desde las 19:40 hasta las 03:00 de la mañana”, había mencionado Ramón.

La fiscala Teresilde Fernández intervino en el caso; realizó el levantamiento del cuerpo, pero luego ya derivó el caso a sus colegas de Asunción, según manifestó a ÚH.

“La Unidad 2 remitió a Asunción para la Unidad Antisecuestro, de ahí ya no tengo conocimiento”, expresó.


(El Norte) es tierra de nadie y los efectivos se manejan con absoluta impunidad, auspiciados por el Ministerio Público Diana Vargas, activista de DDHH.


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