Con la llegada de la última semana del año uno de los grandes desafíos a nivel personal es encontrarse con uno mismo y pasar con saldo positivo el balance del año. Con el fin de un año desafiante y con varios obstáculos, donde incluso se cuestionaron las fortalezas y se superaron debilidades, las tradicionales preguntas sobre cómo se manejó el año a nivel personal pueden hacerse más fuertes. Entre los primeros autocuestionamientos está la sensación de no haber cumplido las metas del año a nivel personal, seguido por las del ámbito laboral, con el apremio de los balances, evaluaciones.
LA REFLEXIÓN El balance emocional de fin de año es un ejercicio que hay que acompañarlo desde la reflexión, identificando las situaciones superadas. Para ello se puede iniciar con una lista con lo alcanzado durante el año, todo por lo que se debe estar agradecido. Y por el otro una proyección de lo que se busca alcanzar para el próximo año, evitando juicios severos sobre el desempeño en el año que se va. PROYECTAR EL NUEVO AÑO Es importante enfocarse en el próximo año con la organización de las metas, dividiendo los objetivos que se quieren alcanzar en semestres. Con acciones que puedan ayudar a mejorar el desempeño tanto a nivel del trabajo como con lo que se busca a nivel personal. Ambos ámbitos deben estar bien diferenciados, buscando un espacio para cada uno. Las metas deben atender siempre a un objetivo global final, con pequeñas acciones que permitan alcanzarlo gracias a un proceso sostenido en el año. Se debe ser razonable ante lo que no se llega a hacer, más allá de lo que se desea existen factores externos que muchas veces no permiten alcanzar los objetivos, no se trata de no hacerlo sino que ver los caminos que se correspondan con las capacidades de cada persona. En este punto ayuda diferenciar lo que está en el momento al alcance de la persona como una tarea posible de la que deba continuar como pendiente, sin que esto signifique procrastinar. Y por último contemplar pedir ayuda, sobre exigirse no refiere más méritos que hacerlo en conjunto. Abrirse a la posibilidad de compartir responsabilidades pueden ser enriquecedor.
A las puertas de la llegada de un nuevo año, el balance personal cobra más fuerza, por lo que es importante entender el proceso y superarlo.
Herramientas
Algunos consejos para superar el balance personal del año son:
1. Reflexionar y valorar los logros. Aprender de los errores.
2. Agradecer e identificar las capacidades.
3. Enfocarse en las metas para el próximo año.
4. Hacer un balance con una mirada positiva y reprogramar las cosas no alcanzadas.