Pedro Villarreal, de la Asociación de Importadores Independientes del Mercado de Abasto Central, señaló que el ritmo de ingreso de productos extranjeros se mantiene, ya que no hay expectativas de importantes comercializaciones y significa un gran riesgo llenarse de stock de alimentos perecederos, especialmente con la papa y el locote, cuya calidad dura pocos días con este clima húmedo y caluroso.
“No pintan bien para Semana Santa las ventas y más todavía con esta restricción. Las ventas al por menor van a disminuir sí o sí, no hay manera de paliar eso, va a ser todo al por mayor para los distribuidores”, detalló sobre la proyección de comportamiento de los clientes con las nuevas limitaciones de desplazamiento.
En ese sentido, también preocupa la provisión para el interior del país, que tiene una participación del 50% en la colocación de mercaderías.
Sobre los justificativos que deben portar los compradores que transitan en horas de la madrugada para abastecerse de productos, Villarreal detalló que se complica debido a que la mayoría trabaja de manera informal y no podrá demostrar con documentos el motivo de su desplazamiento.
PRODUCTOS NACIONALES. El tomate nacional está a G. 53.333 la caja de 18 kilos. Los productores están vendiendo en sus fincas a G. 5.000 el kilo, lo que preocupa a los importadores que consiguen tomate extranjero a G. 3.300 el kilo.
LAS CIFRAS
61.667
guaraníes cuesta la caja de tomate argentino de 20 kilos en los mercados mayoristas; la cebolla está a G. 53.333 la bolsa.
5.000
guaraníes el kilo cuesta el tomate nacional en las fincas, mientras que el importado está a menos de G. 4.000.
Cancelan ferias agropecuarias
Debido a las restricciones de desplazamiento, el Ministerio de Agricultura y Ganadería suspendió las ferias agropecuarias simultáneas previstas para el martes.
Los puestos debían funcionar en la Costanera de Asunción, en la Dirección de Comercialización y en el Abasto Norte, donde los pequeños productores seleccionados apostaban a la venta de combos económicos de ingredientes, desde G. 20.000, para la elaboración de comidas típicas, aprovechando los días de Semana Santa.
También se esperaba colocar alimentos a base de pescado, así como plantas.