Sucesos

Claman por ayuda del Estado para víctima de policía gatillo fácil

 

Alberto Medina, padre de un joven que fue víctima de policía gatillo fácil, clama por ayuda del Estado para hacer frente al tratamiento de su hijo, que quedó con secuelas tras recibir un balazo en medio de una barrera policial en Ciudad del Este, en el 2012.

Alberto afirma que su hijo Anderson, que estuvo a punto de perder la movilidad debido a la herida recibida, hoy se encuentra aquejado de problemas de depresión y otras secuelas tras la traumática experiencia.

Indicó que en los primeros tiempos él se hizo cargo del tratamiento de su hijo, pero que con el correr de los años fue perdiendo solvencia económica y esto le hace clamar a las autoridades. “Ya no estoy en condiciones de ayudar a mi hijo y veo con impotencia que no hay solución. Me siento desamparado por las autoridades”, mencionó el hombre, casi con la voz quebrada por la impotencia.

DEMANDA. Alberto Medina explicó que debido a la indiferencia de las autoridades policiales y al no tener cómo enfrentar económicamente la situación, realizó una demanda al Estado paraguayo, reclamando una indemnización de G. 3.600.000.000.

Medina también recurrió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) donde también entabló una demanda contra el Estado paraguayo. Esta institución aún no se expidió sobre la denuncia.

Anderson recibió una herida en la zona de la columna tras una persecución liderada por el suboficial Narciso Cañete, de cuya arma salió la bala que lo hirió.

Cañete fue condenado en dos instancias, pero no se sometía a la prisión preventiva. Recién a partir del año 2017 el oficial se encuentra en prisión en la Agrupación Especializada, condenado a siete años de cárcel.

El padre del joven denunció en varias oportunidades que, a pesar de estar procesado, el suboficial Cañete siguió amedrentando a su familia. “Cuando yo denunciaba por todos lados lo sucedido, desde la Policía seguían amedrentando a mi familia y se burlaban de nosotros”, añadió.

Para la familia Medina, los casos de escándalos policiales no son una novedad. “Para nosotros no es novedad lo que salen en las noticias de los casos de extorsión y aprietes”, indicó, para luego agregar que en algún momento dará más detalles de la experiencia sufrida por los miembros de su familia. “Cuando tenga una seguridad jurídica voy a contar todo lo que le hicieron a mi hijo”, expresó.

En su opinión, en el departamento de Alto Paraná las personas están acostumbradas a los aprietes, nombre coloquial por el que se conoce a la extorsión policial.

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