17 ene. 2026

Cirugías causan estragos en Hollywood

La ilusión de mujeres que nunca llegan a pasar los 40, que no tienen arrugas y pueden detener al tiempo se convirtió en una obsesión que se cobró varios conocidos rostros en Hollywood.

La polémica volvió a saltar al tapete tras la aparición de la actriz Renée Zellweger, de 45 años, con unas facciones irreconocibles. El notable cambio se debería a las operaciones de cirugía estética a las que se sometió. Las fotos fueron tomadas en la noche del lunes durante la fiesta Mujeres de Hollywood, de la revista Elle en Los Ángeles.

Desde usuarios de redes sociales a editores de revistas mostraron su sorpresa por la apariencia de la recordada Bridget Jones. La prensa estadounidense la comparó con la desafortunada cirugía de la estrella de Dirty Dancing, Jennifer Grey.

La defensa. Al paso de los comentarios Zellweger declaró a la revista People que tanto aspaviento es absurdo. Además, que su cambio de apariencia se debe a que está viviendo una vida “diferente, feliz y más plena”. “Me encanta que tal vez se note”, agregó.

“Mis amigos dicen que se me ve tranquila. Estoy sana”, continúo Zellweger. “Durante mucho tiempo no estaba haciendo un buen trabajo. Llevaba un horario que no era realista, sostenible y que no me permitía cuidar de mí misma. En lugar de detenerme a calibrar, seguí corriendo hasta que estuve agotada. Tomé malas decisiones acerca de cómo ocultar el agotamiento. Era consciente del caos y finalmente elegí hacer cosas diferentes”, explicó.

La ganadora del Oscar a mejor actriz de reparto por Cold Mountain (2003), nunca admitió que se haya operado, aunque evidentemente parece haberse retocado las mejillas, los párpados y la nariz, además de haberse aplicado un tratamiento de bótox.

No es la primera vez que Zellweger provoca este debate, ya que años atrás apareció con un rostro más afilado.

Una fiebre. La lista de famosas con cambios radicales es larga. Entre las más destacadas está Meg Ryan, conocida por un rostro con rasgos sutiles casi aniñados, luce a sus 52 años un rostro con pómulos endurecidos y labios prominentes, efectos del exceso de botox y retoques.

Por su parte, Nicole Kidman reconoció haber recurrido a las cirugías y demás tratamientos en muchas oportunidades. Y admitió públicamente haberse excedido: “Desafortunadamente, probé el bótox, pero ya lo dejé y ahora puedo volver a mover mi cara de nuevo”, comentó al diario La República, de Italia.

Una creciente tendencia es que las actrices recurran a métodos quirúrgicos para detener el envejecimiento a más temprana edad. Entre ellas Linsay Lohan (28), Megan Fox (29) y la cantante Miley Cyrus, quien se declaró adicta al bótox con tan solo 21 años.

Como excepción, Sharon Stone declaró que aunque pasó duros momentos al darse cuenta que se hacía mayor, no está dispuesta a pasar por quirófano y se acepta como es.