Los datos muestran que particularmente el año pasado hubo un importante salto en el número de organizaciones que tuvieron que llegar a una instancia de convocatoria de acreedores. En total, desde el mes de enero hasta diciembre de 2021 sumaron 342 las empresas en la mencionada situación, quedando así en evidencia una expansión de casi 170% con relación al acumulado del año anterior, el 2020.
A su vez, los números parciales de lo que va de 2022 muestran que hasta el mes de mayo otras 193 empresas del país se vieron en la obligación de realizar la convocatoria de acreedores, lo cual inclusive es superior al registro de todo el 2020 (128), año que se constituye como una referencia teniendo en cuenta el impacto de la pandemia por el Covid-19 en Paraguay.
Por otro lado, en lo que respecta a los números de las quiebras, se tiene un acumulado más reducido, de solo 10, entre todo el año 2021 y los primeros cinco meses del corriente año (ver infografía).
Conceptos. El analista Stan Canova señaló que existen elementos diferenciadores de la convocatoria de acreedores y la quiebra que se deben tener en cuenta. Si bien ambas situaciones suponen que una empresa no tiene la liquidez suficiente para poder honrar sus deudas, en la convocatoria de acreedores se llama a una reunión con toda la masa acreedora para hacer una novación (modificación o extinción de una obligación jurídica) con cada contrato para renegociar condiciones y así llegar a lo que se llama un concordato, con anuencia de un juez y sin perder aún el control de la organización.
En el caso de la quiebra, el deudor ya no tiene control de la empresa, sino que pasa al síndico de Quiebras, indicó Canova. “Y la empresa ya tiene básicamente un certificado de defunción”, agregó.
Sobre las estadísticas, resaltó que entre el 2017 y el 2022 se dio un promedio de 238 empresas con una convocatoria de acreedores y 10 en quiebra, mientras que en los años 2020 y 2021 (marcados fuertemente por el impacto de la pandemia) se dio un pico de 342 empresas que llamaron a acreedores, con más de 100 empresas sobre el promedio histórico del periodo 2017-2022, representando adicionalmente un crecimiento interanual del 167%.
“Esto claramente es un barómetro de cómo golpeó la pandemia en la economía nacional, por más que sí existió una batería de medidas que se tomaron”, expresó. Con respecto a las quiebras, sostuvo que hubo una menor cantidad durante los últimos años, pero enfatizó que en lo que se refiere a la convocatoria de acreedores, los números a mayo de 2022 ya suponen el 56% del todo el 2021, lo cual permite suponer una tendencia de crecimiento este año.
Estancamiento del PIB en 2022
Según las estimaciones del Banco Central del Paraguay (BCP), la economía local tendrá este año un magro crecimiento, de solo 0,2%. El estancamiento de la economía local en 2022 se proyecta luego de que en el año 2020 se haya concretado una caída de casi 1%, mientras que en el 2021 se produjo un alza de 4,2%.
Desde la óptica de la oferta, los cálculos oficiales sobre el producto interno bruto (PIB) para este año refieren que el sector primario registraría una variación negativa en torno al 14,3%, explicada por las disminuciones tanto en agricultura como en ganadería.
El sector secundario, por su parte, exhibiría una desaceleración debido, principalmente, a las retracciones en aquellas actividades manufactureras asociadas al sector agropecuario, como también a revisiones a la baja en construcción y electricidad y agua.
En contraste, se pronostica un crecimiento, en el margen, en los otros servicios, que guarda relación con la mayor apertura que muestra actualmente la economía.
238
empresas en promedio entran en dificultades de liquidez para honrar sus deudas cada año, según los datos.
167%
fue la variación interanual de las empresas en convocatoria de acreedores entre el año 2021 y el 2020.