03 ene. 2026

“Cartografías Latinoamericanas”, arte como antídoto en la era de Donald Trump

Los prejuicios contra la inmigración en la era de Donald Trump, la alienación urbana, la guerra o la contaminación pueden combatirse a base de arte, según 34 artistas que han impulsado el proyecto “Cartografías Latinoamericanas”, que reivindica en Bruselas la cultura como motor del desarrollo.

En la imagen, el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump. EFE/Archivo

En la imagen, el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump. EFE/Archivo

EFE - Mònica Faro

La exposición, abierta al público a partir de mañana en el palacio de Bellas Artes Bruselas, Bozar, reúne obras de artistas de Puebla (México), San Salvador (El Salvador), Medellín (Colombia), Lima (Perú) y Curitiba (Brasil), unidas por la idea de reivindicar el arte y la cultura como catalizadores del desarrollo urbano.

La muestra se abre con unas fotografías de la “mudanza” de una comunidad indígena de la sierra de Puebla, realizadas por Rogelio Sánchez y Nina Fiocco, que desplaza literalmente su casa a cuestas, imágenes que evocan la idea de desintegración social en las migraciones, en un momento en el que se “recrudece y se acentúa el conflicto intercultural” entre México y Estados Unidos.

“Además de la relación económica y social con Estados Unidos, hay un intercambio cultural histórico que se ve afectado por las políticas del actual presidente de Estados Unidos (Trump). Es lamentable porque se recrudecen sentimientos y rencores que generan conflictos”, subrayó Sánchez.

Los creadores extrapolan su reivindicación más allá de América Latina, en un contexto en el que “es un buen momento para reflexionar qué pasa con la migración más allá de la frontera entre Estados Unidos y México, también sobre lo que está sucediendo en Europa, y que el arte sea un instrumento para este diálogo”, añadió el artista.

“Latinoamérica puede dar un ejemplo de lo que es colectividad en el momento actual en el que está Europa”, declaró a Efe el comisario de la exposición (parte de un proyecto financiado por la Unión Europea), José Antonio Guzmán.

Para Guzmán, la iniciativa “trata también de hacer una interacción entre ambos continentes”.

La exposición surge de una colaboración de 34 artistas unidos en el proyecto “Cultura y Artes en Apoyo de la Cohesión Social en las Ciudades de América Latina (LAIC, en sus siglas en inglés), que busca “entender el desarrollo urbano en Latinoamérica y cómo se puede crear cohesión social y cultural”, agregó.

El proyecto está basado en cinco ejes principales, memoria, aprendizaje, resiliencia, violencia y reconciliación y movilidad, que se basan en los valores compartidos entre la UE y Naciones Unidas.

Las obras se centran además en otros temas de actualidad, como el desarrollo sostenible de las ciudades o la movilidad, con la instalación “Curillín de Medetiba” -juego entre las ciudades de Medellín y Curitiba- que construye un periódico de “fake news” (noticias falsas) para analizar las múltiples contradicciones urbanas.

También ahondan en la memoria histórica y la realidad actual de El Salvador, con un documental de un partido de fútbol disputado entre excombatientes de la guerrilla salvadoreña y veteranos del Ejército, o en la alienación urbana, con una serie de entrevistas en las calles de Lima y Medellín que muestran cómo la tecnología “desconecta” a los ciudadanos de sus propias ciudades.

“El desplazamiento de nuestra vida social al universo tecnológico nos desconecta aún más del espacio urbano. Y esto no ocurre solo en Medellín o en Lima”, subraya a Efe una de las impulsoras de esta obra, Laura Malinverni.

Su trabajo busca reflejar “la necesidad de conectar con lo urbano y crear un espacio de escucha entre los ciudadanos”, algo que, en su opinión, “sería interesante llevar a cabo en ciudades y barrios de todo el mundo”, para acabar con la desconexión del ciudadano que se abstrae de la realidad” y fomentar más “el aquí y el ahora”.

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