Editorial

Burocracia y poca eficiencia para controlar la corrupción

Doce días tardó el Ministerio de Salud en rescindir el contrato con las empresas que trajeron el primer cargamento de insumos y equipos médicos desde China y que tuvo que ser rechazado por no cumplir con las especificaciones técnicas. Ante las sospechas de presuntos negociados, existen muchos aspectos que siguen sin ser debidamente aclarados. El Gobierno ha creado un portal web y ha designado una nueva comisión para fiscalizar las compras, pero ante la desconfianza ciudadana exhibe pocos resultados. En la actual emergencia por la pandemia del Covid-19 se requiere ser más firme y expeditivo para evitar el robo o la mala utilización de los fondos públicos.

Mucha burocracia y poca eficiencia es lo que se demuestra ante las denuncias y sospechas de presuntos negociados en las compras realizadas por instituciones públicas, en el marco de la emergencia ante la amenaza del Covid-19.

En el sonado caso del primer cargamento de insumos y equipos médicos que llegó con mucho atraso desde China Continental, y que debió ser rechazado tras varias denuncias de presuntas irregularidades, por no cumplir con las especificaciones técnicas solicitadas, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social se demoró doce días en iniciar el proceso de rescisión del contrato con las firmas Imedic SA y Eurotec SA.

La falla de este cargamento, que había sido el más esperado para equipar los hospitales y proveer se equipos de bioseguridad a los médicos y trabajadores de salud, para enfrentar al coronavirus, causó mucha indignación en la ciudadanía, ya que se había pedido soportar la cuarentena mientras se cumplía con la adquisición de los recursos, pero al no ejercer un debido control del proceso se desperdició un valioso tiempo.

El primer rechazo de los equipos adquiridos se realizó el 21 de abril. Sin embargo, la notificación de rescisión del contrato, luego de un escándalo mediático por las presuntas irregularidades, recién se llevó a cabo el lunes 4 de mayo. Desde entonces, ambas proveedoras disponen de 10 días desde la notificación para presentar su descargo ante el Ministerio de Salud.

El monto total de la carga es de USD 14.000.000, unos 85.220.000.000 de guaraníes. La cartera sanitaria procedió a la entrega del 20% de dicha suma, lo que alcanza 17.044.000.000 de guaraníes.

La otra parte de los insumos y equipos de bioseguridad adquiridos por el Ministerio de Salud tampoco han llegado aún al país. Se había anunciado que debía arribar entre el lunes y la madrugada del martes último. Sin embargo, no hay información sobre cuándo exactamente arribará el avión carguero, con lo cual se repite lo ocurrido con el primer lote de insumos rechazado.

Ante las sospechas de presuntos negociados, existen muchos aspectos que siguen sin ser debidamente aclarados. Aunque ya existen investigaciones fiscales en marcha en los casos denunciados de presuntas compras fraudulentas en la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) y en Petróleos Paraguayos (Petropar), que provocó la renuncia de sus titulares Édgar Melgarejo y Patricia Samudio, en el de las compras efectuadas por el Ministerio de Salud no se ha transparentado debidamente cómo se manejaron las adquisiciones ni a qué obedecieron las recientes remociones o renuncias de varios directivos vinculados a los operativos.

Presionado por los escándalos mediáticos, el Gobierno ha creado un portal web y ha designado una nueva comisión, dirigida por el ex fiscal Arnaldo Giuzzio, para fiscalizar las compras, pero ante la desconfianza ciudadana exhibe aún muy pocos resultados.

En la actual emergencia por la pandemia del Covid-19 se requiere ser menos burocrático y mucho más firme y expeditivo para evitar el robo o la mala utilización de los fondos públicos.

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