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Brasil se divide en su lucha entre bloqueo y desescalada

 

Brasil, que ayer registró por primera vez 615 muertes diarias por Covid-19, se acerca al momento más crítico de la pandemia dividido entre los estados que optaron por reforzar el aislamiento y los que ya empiezan a ensayar una tímida desescalada.

Maranhao, en el empobrecido nordeste del país, se convirtió en el primer estado brasileño en decretar el confinamiento total de la población, aunque solo en la capital regional, Sao Luis, y su región metropolitana.

El llamado “lockdown” (confinamiento) en Sao Luis y su zona metropolitana, que alberga a cerca de 1,5 millones de personas, fue decretado por la Justicia, a pedido de la Fiscalía, y estará vigente hasta el próximo 14 de mayo, con la posibilidad de prorrogarse.

“Lo estamos haciendo para evitar una situación más difícil”, afirmó el gobernador de Maranhao, el comunista Flavio Dino, quien acató la decisión de la Justicia. Sao Luis vive con sus avenidas bloqueadas y un contingente de policías velando por el cumplimiento del encierro.

Hasta el momento, los 27 estados de Brasil adoptaron, con mayor o menor grado, medidas de aislamiento, como el cierre de comercios no esenciales y de los colegios, y recomendaron a la población quedarse en casa, sin obligación de ello.

En tanto, Maranhao, con unos siete millones de habitantes, dio un paso más allá para contener la suba exponencial de casos de Covid-19, que hasta el último reporte llegaba a 4.530 -el sexto estado del país con más contagios- y a 271 fallecidos.

Esta medida extrema, que restringe la circulación de personas solo para lo esencial bajo pena de multa, es nueva para Brasil, pero no para otros países como España, Italia o Argentina.

El debate entre la desescalada y el confinamiento aún sigue en Brasil, que en apenas dos meses y medio acumula ya 125.218 casos y 8.536 muertes, de las cuales 613 se registraron en las últimas 24 horas, y se estima que las cifras sean mayores por la enorme subnotificación.

La lucha contra el Covid-19 en Brasil estuvo contaminada por el conflicto entre el presidente Jair Bolsonaro, partidario del fin de la cuarentena, y los gobernadores y alcaldes, quienes prefieren seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


125.218
casos de Covid-19 hay en Brasil, donde ya murieron 8.536, de las cuales 615 se dieron en las últimas 24 horas.

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