09 ene. 2026

Analistas se muestran cautelosos ante el impacto del bajón de la soja

Si bien preocupa la inminente caída de los rendimientos de la soja, analistas económicos mantienen la prudencia para lanzar proyecciones y prefieren aguardar el clima de enero.

La reducción del volumen de la cosecha sojera para el 2022 es inevitable, pero su impacto final aún está por verse debido a que las lluvias proyectadas para esta semana pueden frenar la caída. No obstante, los economistas reconocen que su efecto en el crecimiento del país es inminente y que, entre otros aspectos, obligará a adoptar medidas excepcionales en el sistema financiero.

Para Hugo Royg, de la consultora Mentu, en este momento es alarmista estimar una merma del 50% como temen los productores, pero mencionó que la situación actual ya afectará en el producto interno bruto (PIB) del 2022.

Recordó que el sector sojero cuenta con un seguro agrícola para enfrentar este tipo de crisis, pero si la merma se agrava, considera que se deben analizar medidas transitorias como en el 2019, cuando la sequía impactó fuertemente en la producción.

En ese sentido, mencionó que el Gobierno debe tener en cuenta no solo los efectos en la economía de los productores, sino en los demás sectores como servicios y comercios, que están vinculados a la actividad. “Las medidas financieras no deberían ser solamente para el sector agrícola, sino para toda la cadena”, especificó.

El ex presidente del Banco Central del Paraguay Carlos Fernández coincidió con Royg en la necesidad de adoptar medidas excepcionales, decisión que a estas alturas ya considera inevitable. En cuanto al impacto económico tampoco se animó a cuantificarlo, ya que se esperan lluvias para esta semana que podrían estabilizar la producción. Sin embargo, reconoció que la situación es preocupante porque la soja representa el 6% del PIB nacional.

Fernández estuvo conversando sobre la situación con los agricultores, quienes temen experimentar la peor sequía de los últimos 20 años.

Panorama optimista. El mayor golpe se llevaron las variedades tempraneras que se empezaron a cosechar con bajos rendimientos, pero todavía quedan en una mayor superficie las de medio ciclo y las tardías. Al respecto, la analista de CPA Ferrere, Patricia Goto, dijo que las expectativas son positivas porque se esperan para enero lluvias por encima de lo normal y una temperatura inferior que traerá calma en el campo.

Pero advirtió que el monitoreo debe ser constante, pues se trata de un sector de mayor predominancia en la economía, especialmente por su interconexión con otros rubros como los servicios, comercios y sector financiero.

Cotización. En la Bolsa de Chicago la soja cotizó ayer más de USD 510 por tonelada, superior a los casi USD 470 que ingresaron a Paraguay entre enero y noviembre por la exportación de la oleaginosa.

La demanda alcista de Estados Unidos y China, así como la merma en la oferta sudamericana, empujan para arriba los precios, de acuerdo a la explicación de Royg, mientras que Goto advierte que la cotización podría ajustarse a la baja.

Se trata de precios a futuro que el país no está pudiendo aprovechar por la incertidumbre en la producción.