17 ene. 2026

Alerta en Brasil por los bolsonaristas radicales

Los incidentes provocados durante la noche de este lunes en Brasilia por bolsonaristas radicales han encendido las alarmas para la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumirá la presidencia del país el próximo 1 de enero.

La excusa para los disturbios fue la detención de un activista de ultraderecha acusado de alentar los actos antidemocráticos que se suceden desde que el pasado 30 de octubre se confirmó la victoria de Lula en las urnas frente al actual mandatario, Jair Bolsonaro.

En protesta por el arresto de un pastor evangélico bolsonarista que se presenta como líder indígena, decenas de personas salieron a las calles de Brasilia y sembraron el terror durante unas dos horas, en las que incendiaron una decena de vehículos y atacaron una Comisaría de la Policía Federal.

Los incidentes ocurrieron en una zona vecina al sitio en que Lula se hospeda en Brasilia, lo cual elevó mucho más la tensión, aunque el presidente electo no se encontraba en el hotel en ese momento.

Aun así, la Policía Civil del Distrito Federal de Brasilia informó este martes que ha reforzado la seguridad en el sector hotelero norte, donde se hospeda Lula, en previsión de que puedan ocurrir nuevas protestas en los próximos días.

A raíz de los disturbios se reforzó también la seguridad en la Explanada de los Ministerios, una neurálgica avenida de la capital que concentra todos los edificios del poder público a largo de dos kilómetros y en la que se celebrará la ceremonia de investidura el próximo 1 de enero.

Además de autoridades extranjeras para la toma de posesión de Lula, se calcula que unas 300.000 personas colmarán esa avenida, que será escenario de una gran fiesta con una veintena de artistas populares.

La preocupación por la seguridad en Brasilia fue endosada hasta por el presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, reconocido aliado de Bolsonaro que condenó la “violencia” de las protestas.

“Dejo mi llamado al Gobierno del Distrito Federal para que redoble los cuidados con la seguridad. Nuestra tradición democrática pasa por el orden y la paz”, manifestó Lira, quien admitió que las “manifestaciones” son parte de la democracia, pero repudió en forma “vehemente” los desórdenes.

Los incidentes también fueron condenados por la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffman, quien afirmó que Bolsonaro es “cómplice” de los “golpistas”, a los que ha recibido a las puertas de su residencia oficial en los últimos días.