11 jul 2026

Alegan que ya no hay tiempo para tratar las expulsiones

Sesiones. Dos más y los senadores entrarán en receso.

Sesiones. Dos más y los senadores entrarán en receso.

Varios senadores coinciden en que ya no hay tiempo para tratar los pedidos de pérdida de investidura que están pendientes en la Cámara Alta.

Además, hacen referencia al acuerdo al que se llegó de que no se analizarán hasta que se finiquite la reglamentación para las expulsiones.

En un tercer intento, los senadores consiguieron la media sanción a un proyecto de ley que establece los requisitos para aplicar la máxima sanción para un parlamentario.

Sin embargo, hasta el momento en la Cámara de Diputados no demostraron ningún tipo de interés para incluirlo en el orden del día, y darle un punto final.

Los pedidos presentados oficialmente son los de los colorados Rodolfo Friedmann y Javier Zacarías Irún, y el del luguista Sixto Pereira.

“Ya no hay tiempo para tratar la pérdida de investidura”, manifestó Hugo Richer, del Frente Guasu.

Este último, junto con Pereira y Pedro Santa Cruz, está en la lista negra de los industriales, quienes habían solicitado que sean expulsados de la Cámara Alta, por supuesta incitación a invasiones.

“Diputados aún no trató y tenemos apenas dos sesiones más. Creo que este año ya no se va a tratar”, manifestó.

Quedan dos sesiones ordinarias más, que son la de este jueves y el próximo. Al menos para esta semana no se prevé el tratamiento, entre los 25 puntos del orden del día.

“El acuerdo era que una vez que se complete el circuito de la aprobación de ese proyecto, se trate”, dijo Richer sobre la reglamentación. “Definitivamente no hay tiempo”, acotó.

El abdista Martín Arévalo también descartó la posibilidad de que se trate alguno de los tres pedidos.

“Ya no creo. Hay presiones en ambos lados”, afirmó, por su parte, otra colorada de Añetete, Blanca Ovelar.

Patrick Kemper, de Hagamos, refirió que en la reunión de la mesa directiva con los líderes de bancada no se tocaron estos puntos.

Por su parte, Stephan Rasmussen, de Patria Querida, insistió en que se trata de un “pacto de impunidad”, por parte de una mayoría.