El joven de Concepción sufrió un accidente laboral en un frigorífico y perdió la mano derecha. Aún no logra acceder a la tercera cirugía programada por el paro de los anestesiólogos que va en su tercera semana.
El martes pasado tenía agendada la operación, pero fue cancelada, según comunicaron a su hermano, Antonio Luján (23). “Ahaséma”, dijo con voz entrecortada y solicitó que se pueda solucionar de inmediato el impasse entre el IPS y los anestesiólogos, para poder retornar a su hogar.
El calvario del día a día, las curaciones y la compra de vendas que tiene un costo de G. 20.000 diariamente se suman al sufrimiento de esta familia oriunda de Concepción.