Por David González
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Productores agrícolas de Alto Paraná e Itapúa venden sus terrenos a un costo elevado de entre USD 8.000 y USD 10.000 la hectárea, y migran a otras zonas del país como Curuguaty, donde encuentran tierras más baratas de hasta USD 2.000 la hectárea, que abre posibilidades de expansión de la actividad agrícola.
José Rivas, gerente de la firma De La Sobera, para la línea de maquinarias Massey Ferguson, en la zona de Katuete, comentó que el motivo principal del movimiento productivo en Curuguaty está dado a la compra de tierras en forma masiva, principalmente impulsada por parte de aquellos productores agrícolas paraguayos e hijos de colonos brasileros residentes en el país, que ya no tienen posibilidad de expansión en Alto Paraná e Itapúa.
Dijo que los productores pueden vender unas 50 hectáreas en Alto Paraná o Itapúa y comprar mínimamente 200 hectáreas en Curuguaty, que representa un cambio importante de camino a la expansión productiva y da lugar en la actualidad a un negocio inmobiliario fructífero en la región Norte del país.
DESARROLLO. Laercio Geraldi, gerente de productos de Ciabay SA, para las maquinarias Case IH y New Holland, comentó que en Curuguaty los productores necesitan realizar una inversión importante en cuanto a la corrección del suelo, pero que resulta mínima, con relación a la posibilidad de expansión que tiene la región en cuanto a la siembra de la soja.
Omar Larré, presidente de la firma Dekalpar, indicó que en la zona Norte del país, también se tiene una fuerte incorporación de ganaderos en la actividad agrícola.
Explicó que los pecuaristas arrancan en la agricultura, arrendando en el primer año sus tierras. Al segundo año, realizan alianzas con los agricultores, para que estos provean de granos a los animales en el establecimiento ganadero. Posteriormente, desarrollan en conjunto, agricultores y ganaderos el trabajo y, por último, el tenedor de ganado se anima a llevar adelante en forma solitaria la actividad, realizando una importante integración productiva en el país.
INTENSIFICACIÓN. Con este escenario, la actividad agrícola va intensificándose en Curuguaty, siguiendo los pasos de ciudades prósperas como La Paloma y Katuete, en el mismo Departamento de Canindeyú.
En este departamento del país se necesita mayor infraestructura para sacar los productos del campo. Se necesita mejorar el camino que une Curuguaty con San Pedro, pasando por la colonia menonita Nueva Durango. En fin, todo el auge del agronegocio en esta región del país demandará una atención de las autoridades nacionales para mejorar la salida de productos a sus puntos de destino.
Canindeyú conforma un foco de producción importante con unas 950.000 cabezas de ganado y más de 3 millones de toneladas de granos, entre soja, maíz y trigo, según Francisco Bianchetto, presidente de la ARP Canindeyú.
las cifras
2.000
dólares la hectárea cuestan las tierras con aptitudes productivas en la zona de Curuguaty.
10.000
dólares es el promedio de venta de las tierras productivas en los departamentos de Alto Paraná e Itapúa.
4
veces más pueden aumentar los agricultores su área de siembra con este mecanismo vivido en la actualidad.
CONCLUYE FERIA CON SALDO POSITIVO
La segunda edición de la Expo Curuguaty llega a su fin en la fecha, tras abrir sus puertas durante los últimos 10 días.
Los organizadores indicaron que están satisfechos con el crecimiento que ha experimentado la muestra en tan corto tiempo, considerando que es apenas el segundo año de trabajo.
Unos 105 expositores, que representa un incremento del 50% con relación a la edición anterior, en la que participaron menos de 70 firmas, fueron partícipes en la presente edición de la feria.
La principal expansión se experimentó en el segmento de maquinarias. Unas 20.000 personas visitaron la muestra.