08 ene. 2026

Activistas de Bielorrusia, Ucrania y Rusia reciben el Nobel de la Paz

El Nobel reconoció la importancia de la sociedad civil para la paz. Premió al activista bielorruso Ales Bialiatski y a las organizaciones rusa Memorial y la ucraniana Centro para Libertades Civiles.

Con una elección altamente simbólica a favor de la “coexistencia pacífica”, el Premio Nobel de la Paz distinguió este viernes a un trío de representantes de la sociedad civil de Ucrania, Rusia y Bielorrusia, tres de los principales actores del conflicto ucraniano.

El galardón fue atribuido al activista bielorruso encarcelado Ales Bialiatski, a la oenegé rusa Memorial –cuya disolución ordenaron las autoridades rusas– y al Centro por las Libertades Civiles de Ucrania.

“El Comité Nobel noruego desea honrar a tres destacados estandartes de los derechos humanos, de la democracia y de la coexistencia pacífica en los tres países vecinos que son Bielorrusia, Rusia y Ucrania”, declaró su presidenta, Berit Reiss-Andersen.

MENSAJE FRENTE A LA GUERRA. Como esperaban los expertos, el Comité Nobel quiso enviar un mensaje frente a la guerra en Ucrania que ha sumido a Europa en la crisis de seguridad más grave desde la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, los cinco miembros del Comité Nobel evitaron criticar directamente al presidente ruso, Vladimir Putin, que inició la invasión de Ucrania el pasado 24 de febrero y este mismo viernes celebró su 70 cumpleaños.

Reiss-Andersen, no obstante, sí que destacó que el Ejecutivo ruso, “como el gobierno de Bielorrusia, representa un gobierno autoritario que reprime a los activistas por los Derechos Humanos”. Además, instó a Bielorrusia a liberar a Ales Bialiatski, presidente fundador del Centro de defensa de los Derechos Humanos Viasna (“Primavera”), encarcelado tras las manifestaciones masivas de 2020 contra la reelección del presidente Alexander Lukashenko, considerada fraudulenta por los países occidentales.

Bielorrusia criticó la decisión del comité. “En los últimos años, las decisiones –y hablamos del Premio de la Paz– están tan politizadas que Alfred Nobel se está revolviendo en su tumba”, reaccionó en Twitter el portavoz de la diplomacia bielorrusa, Anatoli Glaz.

Por su parte, Memorial es la organización por los derechos humanos más grande de Rusia. El Tribunal Supremo de Rusia ordenó la disolución de la estructura central del grupo, llamada Memorial International, en diciembre de 2021.

Además de poner en marcha un centro de documentación sobre las víctimas del estalinismo, Memorial ha recopilado y archivado la información sobre la represión y las violaciones de los Derechos Humanos en Rusia.

Pero, poco después de que se anunciara el premio, la oenegé denunció el proceso abierto contra ella en Rusia.

Desde la invasión rusa de Ucrania, que empezó el 24 de febrero, el Centro por las Libertades Civiles de Ucrania, fundado en 2007, ha redoblado esfuerzos para identificar y documentar los crímenes de guerra que habrían cometido las fuerzas rusas contra la población civil ucraniana. “En colaboración con socios internacionales, el centro juega un papel pionero, para hacer que los culpables rindan cuentas por sus crímenes”, indico el comité Nobel noruego. “Es necesario crear un tribunal internacional y llevar ante la justicia a Putin” para “darle a los centenares de miles de víctimas de crímenes de guerra una oportunidad de que se haga justicia”, declaró este viernes la jefa de la organización, Oleksandra Matviichuk.


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