En ese sentido, resaltó: “Yo estoy obligado a medir la temperatura social, tenemos que evitar la explosión social para poder aplicar con rigor, pero con comprensión social, la cuestión de la seguridad interna aplicando la ley, pero un batallón de hambrientos yo no estoy en situación de poder frenarlos. Es más, no los voy a reprimir jamás. Es por eso que hay que evitar esa explosión social”.
Para ello se busca regularizar los permisos de manera que la gente pueda iniciar nuevamente, de manera gradual, sus labores. “Estamos buscando, siempre y cuando cumplan con la higiene sanitaria, que las personas inicien gradualmente con sus labores, sobre todo los cuentapropistas, como los peluqueros, electricistas, albañil”, adelantó.
Con respecto a la reglamentación del decreto presidencial, el secretario de Estado remarcó que “tampoco queremos que cada vez sean más reglamentadas las restricciones, el espíritu del decreto es cumplir rigurosamente la norma sanitaria, pero como no hay o por lo menos debiera no haber una guerra entre la salud y la economía, queremos proteger la posibilidad del trabajo”.
“Debemos pensar en el día a día del que necesita trabajar, para ello estamos entrenando a la Policía de tal manera que pueda identificar quién es el que realmente sale para trabajar y quién sale para vagar”, detalló. Por último, afirmó que “el guion (de las restricciones) me da el Ministerio de Salud. El guion me da el ministro Mazzoleni. Nada hacemos sin consultar al equipo de salud”.