Deportes

A 23 años de un hito para el fútbol paraguayo

El 11 de enero de 1991 se produjo el último gran momento para el fútbol de nuestro país y como fuera una constante a lo largo de la historia, fue de la mano del Olimpia.

Ese día, en el Defensores del Chaco, el Decano empataba 3-3 contra el Nacional de Montevideo en la final de la edición de 1990 de la Supercopa y se consagraba campeón de ese torneo reservado a los ganadores de la Copa Libertadores de América. Como Olimpia también había ganado 3 meses antes la Copa Libertadores de América, la Conmebol le otorgaba directamente la Recopa, trofeo que debían disputar precisamente los campeones de ambos torneos, Libertadores y Supercopa. Como ambos quedaron en manos del franjeado, entonces pudo aunar en su poder los tres trofeos más preciados para los clubes de Sudamérica.

LA CAMPAÑA. En aquella campaña, Olimpia jugó 8 partidos, ganó 4, empató 2 y perdió 2, anotó 20 goles y recibió 9. Dejó en el camino a otros campeones de América como River Plate de Buenos Aires, Rácing Club, y los uruguayos, múltiples campeones de América: Peñarol y Nacional.

Los protagonistas de ese gran equipo conducido por Luis Cubilla fueron: Éver Almeida; Virginio Cáceres, Mario Ramírez, Remigio Fernández y Silvio Suárez; Fermín Balbuena, Jorge Guasch y Luis Alberto Monzón, Gabriel González, Raúl Vicente Amarilla y Adriano Samaniego.

Jorge Villalba también jugó ese día desde el segundo tiempo. Adolfo Jara Heyn, Felipe Nery Franco, Julián Coronel, Juan Zacarías, Cristóbal Cubilla, Vidal Sanabria y Herib Chamas también jugaron aquel torneo. La presidencia la ejerció el Ing. Óscar Horacio Carísimo Netto.

¿ESTE ES EL CAMPEÓN? La campaña franjeada fue espectacular, debutó 20 días después de obtener la Copa Libertadores de América en Guayaquil ante el Barcelona. En su debut enfrentó al River Plate de Buenos Aires en el Monumental el 31/10/1990 con derrota abultada 3-0 al punto que los diarios argentinos se preguntaban arrogantes: ¿Y este es el campeón de América? Sí, ese campeón de América lo dio vuelta una semana después en Sajonia al vencer 3-0 con tantos de Monzón, Amarilla y Samaniego. En los penales los locales eliminaron a los Millonarios por 4-3. Almeida, Ramírez, Amarilla y Suárez anotaron sus penales y Villalba marró el suyo. Éver detuvo los remates de Da Silva, Astrada y Hernán Díaz, dejando la clasificación en casa.

En la segunda ronda el rival también fue argentino, el Rácing Club, campeón de la Supercopa dos años antes, resolviéndolo el Decano con suma facilidad, igualando en casa (14/11/90) a un gol por sector, Felipe Nery Franco batió de cabeza a Sergio Goycochea y Ortega Sánchez a Almeida, goleando Olimpia en la revancha en el mismísimo estadio Juan Domingo Perón de Avellaneda por 0-3 con tantos de Jorge Guasch, Amarilla y Samaniego (21/11/90).

La semifinal lo enfrentó al Peñarol uruguayo. En la ida en el Centenario (28/11/90) la ventaja fue mínima para el local al ganar 2-1 (Raúl Vicente Amarilla para el Decano). La vuelta tuvo que demorarse porque Olimpia debía viajar a Tokyo para jugar la Copa Intercontinental frente al Milan el 9 de diciembre.

LA GOLEADA. La revancha ante los aurinegros uruguayos se disputó el 19/12/1990 en Sajonia, partido en el que se produjo la mayor goleada de Olimpia en sus 389 partidos internacionales oficiales de toda su historia. Ganó por 6-0 con 2 goles de Gabriel González, otros tantos de Raúl Vicente Amarilla y uno cada uno de Virginio Cáceres y Silvio Suárez. Los uruguayos, muy nerviosos, tuvieron 4 expulsados por parte del árbitro chileno Hernán Silva; ellos fueron: Trasante, Montero, Paz y Goncalves.

Debido a la inminencia de las fiestas de fin de año, la Conmebol decidió pasar la gran final entre Nacional de Montevideo y Olimpia para los primeros días de enero del año 1991.

LA GRAN FINAL. El 5 de enero se disputó la primera en la capital uruguaya. La superioridad del campeón de América fue notable venciendo por 0-3 de visita con goles de Gabriel González, Raúl Vicente Amarilla y Adriano Samaniego. La revancha fue un mero trámite, con otros tres tantos olimpistas, por intermedio de Monzón, Amarilla y el Loco González. Los uruguayos marcaron otros tantos goles.

DESPEDIDA DE UN GRANDE. Ese fue el último partido de los más de 500 disputados por Éver Hugo Almeida en el arco de Olimpia desde 1973, poniendo fin a 18 temporadas en la portería del club, en las que consiguió 10 títulos de campeón paraguayo y 6 títulos internacionales (2 Libertadores, una Intercontinental, Interamericana, Supercopa y Recopa), además de otros torneos de Integración disputados en Paraguay, cantidad de logros que lo ubica como el futbolista con mayor cantidad de títulos en la historia del fútbol paraguayo.

Se puede decir que ese día Olimpia alcanzó la cima de América.

Nunca más, ningún otro club sudamericano pudo alcanzar la hazaña conseguida por Olimpia en esa oportunidad.

Dejá tu comentario