3 de diciembre
Sábado
Poco nublado con tormentas
21°
29°
Domingo
Mayormente despejado
21°
32°
Lunes
Mayormente despejado
23°
35°
Martes
Mayormente nublado
23°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Arte y Espectáculos
domingo 26 de junio de 2016, 01:00

“Valió y sigue valiendo la pena dedicarse a la música”

Por Rocío Cáceres

rcaceres@uhora.com.py

René Ayala, músico, docente y director del grupo Campanellas, celebra cuatro décadas de trabajo, reafirmando su compromiso con la música y, por supuesto, con los integrantes del ensamble electroacústico experimental Campanellas, que dirige hace 34 años.

La celebración será en setiembre –en escenarios a confirmar– con una serie de presentaciones del espectáculo Maino’i o Mainumby. “Ahora estoy componiendo la obra que es sobre la génesis de los mbya guaraní, sobre textos de León Cadogan”, adelanta el músico y compositor Ayala.

La propuesta, en forma de suite, presenta cuadros sonoros “sobre cómo se va creando nuestro mundo”, explica, al tiempo de mencionar que incluirá muchos sintetizadores e instrumentos indígenas de Paraguay y de toda la región, además de una orquesta de cámara.

Los instrumentos indígenas forman parte muy importante en la vida de Ayala, ya que desde sus inicios apostó por los sonidos de pitos indígenas, moxeñas, erke y turú, entre otros. René ejecuta, además, la melódica flauta traversa, teclado, gualambau e instrumentos de percusión.

“Desde el principio vengo trabajando con los instrumentos indígenas (...), que lastimosamente se están perdiendo y muchos paraguayos no conocen la cantidad que tenemos”, afirma.

Inicios. En su obra, René Ayala se reencuentra con su colega Enrique Denis, con quien se inició en la música, precisamente con el grupo roquero Fénix, que lo puso en escena en la época de la dictadura, “cuando era toda una mística ser roquero”, recuerda.

Desde allí continuó formándose en Paraguay y el extranjero, a la par de cosechar éxitos y distinciones, como el de Héroe del rock paraguayo, que atesora en su corazón.

“Valió y sigue valiendo la pena dedicarse a la música”, asegura René, y agrega que es “una fabulosa forma de vivir la vida”.

Aparte de hacer música, René es un apasionado de la docencia, ya que es una manera de “quitar lo más hermoso que tenemos dentro de nosotros”, explica.

Asegura que no quiere fama ni fortuna, solo “tratar de dejar camino para que otros se preocupen por incorporar la música paraguaya al rock y la música moderna”.