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Arte y Espectáculos
domingo 6 de noviembre de 2016, 01:00

Un rompecabezas renacentista

Por Sergio Cáceres Mercado

sergio209@lycos.com

A estas alturas ya podemos decir que el profesor Robert Langdom es el personaje-detective de las novelas de Dan Brown y de sus consecuentes adaptaciones al cine. Como Arthur Conan Doyle, Agatha Christie, Robert K. Chesterton, Gaston Leroux, Isaac Asimov y varios otros, Brown ha instalado su detective a partir del boom comercial que significó El código Da Vinci.

Desde aquel célebre libro hasta hoy, los problemas que Langdom enfrenta ya son variaciones de lo mismo nada más. En el caso de esta nueva adaptación para el cine, verlo en acción ya no tiene la gracia de la primera vez. Aunque esta vez haya un dilema moral al que se enfrenta, lo que es quizá una novedad con respecto a lo que sabemos de él. Como se trata de un género muy conocido, el de misterio, la película cumple con todos los estereotipos esperados. Los fanáticos no podrán quejarse, pues hay sorpresas y hasta el último momento nadie puede decir cómo se resolverá todo.

Posiblemente aquellos que disfrutan de la historia, especialmente de la historia del arte, quedarán maravillados pues el Renacimiento es protagonista otra vez, ahora en la persona de Dante Alighieri. Sin duda, este es el punto fuerte de Brown, quien ha sabido inventar misterios desde situaciones y personajes históricos que son admirados desde siempre.

Tom Hanks asume su rol con gran naturalidad; su personaje es a la vez de una inteligencia penetrante y, a la vez, inocente y con sentido del humor. El director, Ron Howard, demuestra su gran talento manejando muy bien las escenas de acción, con las otras que complementan hasta lograrse el cuadro completo.

Aunque todavía aceptable, estas entregas de las aventuras del profesor Langdom empiezan ya a ser peligrosamente repetitivas. Si para la siguiente entrega no se reinventa creativamente, posiblemente ya empiece a aburrir. Por el momento, podemos recomendarla, pues es entretenida, lo que ya es mucho en estos tiempos.

Calificación: *** (buena)