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Opinión
miércoles 14 de junio de 2017, 02:00

¿Triple alianza mundial?

Guido Rodríguez Alcalá
Por Guido Rodríguez Alcalá

Me refiero a una alianza de Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita.

Esta pareciera ser el propósito de la política internacional de Donald Trump, sobre la base de la producción de petróleo y de gas (fuentes de energía contaminantes). Esos tres países juntos tienen el 38% de la producción mundial de petróleo y el 41% de la producción mundial de gas.

Si logran incorporar al grupo a otros grandes productores, como Canadá, los países petroleros del Golfo Pérsico, junto con Azerbaiyán, Kazajstán y Turkmenistán, juntos tendrían el 57% y el 59% de la producción mundial de petróleo y gas, lo cual les daría un tremendo poder político y económico.

Actualmente, el petróleo y el gas representan el 60% de las fuentes de energía utilizadas en el planeta, según el analista norteamericano Michael Klare, quien ha lanzado la hipótesis de la triple alianza en la página web TomDispatch, de acceso gratuito.

¿En qué se basa Klare para decir esto? En la política nacional e internacional de Trump.

El presidente norteamericano ha dicho que el cambio climático no existe; que se trata de una mentira de otros países para perjudicar a los Estados Unidos; que el petróleo, el gas y el carbón le darán más prosperidad y más puestos de trabajo a su país.

Esto no es cierto porque el carbón se ha vuelto más caro que el gas; porque las energías alternativas (solar, eólica, etc.) crean más empleos que el carbón, y cada vez se vuelven más baratas en el mundo. A este paso, las alternativas se volverán, no solamente preferibles desde el punto de vista ecológico, sino también desde el punto de vista económico.

De todos modos, Trump ha decidido retirarse del Acuerdo de París, desmantelar programas ecológicos creados por sus antecesores, y apoyar a la industria del carbón, la más contaminante de todas.

A nivel internacional, pretende apoyar la producción de petróleo y de gas con Arabia Saudita y Rusia. En su reciente visita a Arabia, aclaró que no le importaban los derechos humanos, que el régimen árabe viola repetidamente. El acercamiento a Moscú se ve dificultado por la denuncia de que hackers rusos intervinieron en la campaña que lo llevaron a Trump a la presidencia; eso estorba pero no impide.

Y así parecieran formarse dos grandes bloques mundiales: el de los combustibles fósiles, liderado por Estados Unidos, y el de los países "verdes", con China y la Unión Europea a la cabeza.

Si Estados Unidos renuncia al liderazgo, su lugar lo ocupará China, dijo Angela Merkel recientemente. Aparentemente, así es. China y Alemania han decidido apostar a las energías limpias, junto con muchos otros países. Si siguen avanzando en esa dirección, le harán un favor al resto del mundo contaminando menos, y además tendrán mayor poder: el que les concederá una forma de tecnología superior.