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Mundo
lunes 7 de agosto de 2017, 19:15

Patrono del pan y del trabajo congrega a argentinos en multitudinaria marcha

San Cayetano, patrón popular del pan y del trabajo, se convirtió este lunes en el icono de una multitudinaria marcha en Argentina en la que miles de personas pidieron que se apruebe una ley de emergencia alimentaria que frene la situación crítica que, denuncian, viven los barrios más humildes del país
EFE

La jornada comenzó esta mañana con una peregrinación a la iglesia dedicada al santo en el barrio capitalino Liniers, donde numerosos fieles acudieron como cada año a presentar sus plegarias a la imagen de san Cayetano, un sacerdote italiano canonizado en 1671 y conocido por su amor a los pobres.

Durante todo el día, se formaron largas filas a las afueras de la parroquia para besar a la icónica figura y rogarle por pan y por trabajo, una tradicional imagen en Argentina, especialmente durante las crisis más difíciles.

Desde allí, miles de manifestantes comenzaron una caminata de unos 15 kilómetros hasta la céntrica Plaza de Mayo, donde organizaciones sociales y sindicales convocaron un acto en el que protestaron contra la situación económica que vive Argentina y en el que pidieron la aprobación de una ley de emergencia alimentaria.

"Cada 7 de agosto le agradecen a san Cayetano por tener pan y trabajo. Nosotros acompañamos a los más humildes. Cada uno pude tener la creencia que tenga, pero siempre estamos con los que quedan afuera de este sistema", explica Constanza Kloster, una manifestante que comenzó a caminar a primera hora de la mañana.

Ya entrada la tarde, la Avenida de Mayo se abarrotó de personas con pancartas de movimientos sociales y sindicales y con mensajes políticos al ritmo de los bombos que habitualmente musicalizan este tipo de manifestaciones en el país.

Entre los mensajes con críticas al Gobierno y a la situación económica que vive el país destacaba una escultura sostenida en los hombros de cuatro personas: san Cayetano paseaba entre los manifestantes en una procesión sincrética en la que el límite entre lo religioso y lo político queda difuminado.

"La gente se moviliza por ese sentimiento, por su creencia, por san Cayetano, en busca de paz, pan y trabajo. Nosotros aprovechamos para salir a la calle y reclamar eso que hoy nos arrebata la derecha del Gobierno de (Mauricio) Macri", comentó a Efe Luis Paz, integrante de una de las asociaciones organizadoras.

Agrupaciones como Barrios de Pie, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) o el Movimiento Evita, acompañados por algunos de los principales sindicatos del país agrupados en la Confederación General del Trabajo (CGT) desplegaron un escenario en el centro de la plaza desde el que lanzaron los discursos centrales.

Fabio González, responsable de la CTEP del sur del conurbano bonaerense, explicó a Efe que la movilización de hoy pretende exigir la implementación de la ley alimentaria, un proyecto para "reforzar las comidas de los comedores barriales" en una sociedad que ya ha sufrido los "primeros casos de desnutrición".

Coincidió con él Fredy Mariños, de la Comisión Corriente Clasista y Combativa, que lamentó los escasos avances en la aprobación de esa ley a pesar de que los índices oficiales muestran que "se ha agudizado el hambre, la desnutrición de los pibes, la indigencia y los despidos".

Aunque la veneración a san Cayetano es histórica en Argentina, el año pasado adquirió un tinte sindical, después de que la CGT convocara un acto ese 7 de agosto en el que inició un proceso de reunificación que se concretó a finales de mes y que puso fin a años de división de la principal central obrera del país.

La manifestación de hoy buscaba, además, rememorar esa fecha y lanzar un nuevo mensaje al Gobierno para que atienda a los sectores más vulnerables frente a las políticas de ajuste económico acometidas durante el primer año y medio de gestión de Macri.