“Ahora deben estar felices los mala leche que hay en este país pero no se preocupen, cada vez falta menos para irme”, fue lo que tuiteó Vidal anoche después del partido.
Las respuestas de los paraguayos no se hicieron esperar, y lo que causó gracia fueron las supuestas traducciones que agregaban entre paréntesis.
Vidal, un polémico jugador al que muchos tildaban de “bocón”, incluso muchos chilenos, se vio metido en boca de lobos durante la semana, primero, por llegar a un entrenamiento de la selección chilena en supuesto estado de ebriedad a la salida de un casino, y luego por sus expresiones hacia la selección paraguaya, a la que aseguró que tenía que hacerle al menos 4 goles, pero fue él quién metió un gol en contra a favor de los guaraníes.
Paraguay se enfrentará a Uruguay este martes en el estadio Defensores del Chaco y sigue la esperanza de quedar entre los últimos lugares para clasificar al Mundial Rusia 2018.