7 de diciembre
Miércoles
Poco nublado con tormentas
24°
31°
Jueves
Tormentas
22°
28°
Viernes
Lluvioso
21°
26°
Sábado
Muy nublado
20°
29°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Deportes
lunes 3 de octubre de 2016, 02:00

Enorme diferencia

Cerro Porteño estira su racha de goles y buen fútbol. Aplastó ayer a un desdibujado Nacional en un compromiso que hasta quedó corto en el marcador final.

El Ciclón prolonga su gran momento y el buen nivel de sus jugadores. La goleada es el reflejo de la conexión de los futbolistas en todas sus líneas y la contundencia en el área rival. Cecilio Domínguez y Josué Colmán estuvieron intratables arriba. Marcos Riveros fue el conductor y conector de defensa a ataque. Por los costados Raúl Cáceres y Álvaro Pereira fueron una fuente de salida y siempre estuvieron en busca del arco rival.

Jorge González, quien apareció después de mucho tiempo, lo hizo sin fisuras, incluso, se encontró con las redes.

Gustavo Florentín encontró hace varios partidos el estilo de juego que pretende implementar en su equipo y la comunión en la cancha de sus jugadores es notoria. Tal vez cambian algunos nombres, pero la idea sigue siendo la misma. Cerro Porteño adquirió un formato vertical para ir al ataque y una solidez en defensa elemental. La cantera azulgrana también está ganando terreno en el primer equipo y los jóvenes están aprovechando sus oportunidades.

CONFUNDIDO. Nacional estuvo muy lejos del nivel expuesto en los últimos partidos de la mano de Almeida. Los jugadores estuvieron desganados, imprecisos y muy respetuosos hacia su rival. Las maniobras en ataque fueron desacertadas y por momentos volvieron a ser un equipo largo. La defensa estuvo dubitativa y el mediocampo ausente. El ingreso de Roberto Nanni le otorgó atrevimiento y peligro con algunas intervenciones, pero el partido ya estaba sentenciado. Almeida deberá reordenar a un equipo que comenzó a despertar, pero fue castigado con goles.