La medida se establece en la circular 7/17, e incluye a los tres ciclos de la escolar básica y a la educación media.
En primer lugar, la disposición sostiene que los directores deben “facilitar y promover” la participación de los profesores a estos cursos, pero luego, exige “un control permanente de la asistencia de los mismos”.
Los sindicatos docentes se mostraron en contra de lo dispuesto por el Ministerio, calificando al control de autoritario. Criticaron, asimismo, la calidad de los cursos al señalar que no responden a un programa nacional.
“Acá lo que se hace mal desde el Ministerio es que no se motiva a los docentes a participar de estos cursos”, aseguró el secretario general de la Organización de Trabajadores de la Educación (Otep-Auténtica), Gabriel Espínola. Expresó que si hay incentivos “morales y económicos”, no hay sindicato que frene la participación de los maestros en las capacitaciones.
Además, pidió que los cursos respondan a un programa nacional de capacitación.
“Al no existir un programa, no se sabe ni qué es lo que se quiere del docente, ni los instructores están preparados”, lamentó el gremialista.
Descanso. Desde la Unión Nacional de Educadores (UNE) recomendaron a los docentes no inscribirse si las clases se dan en vacaciones.
“Que se utilicen horarios del año lectivo para las capacitaciones y no otra vez el descanso del docente. El nivel de estrés es muy elevado”, comentó el secretario general del gremio, Eladio Benítez.
Ambos sindicalistas tildaron la disposición de autoritaria.
La directora de Programas de Formación Docente del MEC, Alcira Sosa, aseguró que tras un acuerdo con los gremios, los docentes se capacitarán el año que viene, recién cuando vuelvan a las escuelas.
“Justamente hablamos con ellos para llegar a un acuerdo porque tenemos previsto que se capaciten en el 2018, 27.965 profesores de todos los niveles”, comentó.
Dijo desconocer la circular, pero sostuvo que en principio, el espíritu de la cartera es que los directores motiven y faciliten a sus docentes a ir a las clases de capacitación.
La disposición de controlar la asistencia a capacitaciones es autoritaria, lo que falta es motivación. Gabriel Espínola, gremialista.