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viernes 24 de marzo de 2017, 02:00

Artigas es el cuello de botella para entrar a Asunción por Acceso Norte

Circular desde Limpio rumbo a Asunción por el Acceso Norte se alivió parcialmente con las nuevas vías de comunicación sobre la ruta 3 General Aquino, como la supercarretera hecha desde el desvío Remanso hasta la Ciudad del Karanda’y. Sin embargo, el drama reaparece en Mariano Roque Alonso, porque en todo el trayecto están instalados varios cruces semafóricos que obstaculizan el paso rápido.

Para llegar a Asunción desde Limpio se tarda 1 hora 15 minutos si se viaja, por ejemplo, en la Línea 23, que ya tiene sus horarios estipulados; sin embargo, las cosas cambian cuando el viaje se hace en otras líneas, como la 34, 36, 2 o 48, que por lo general regulan.

Pero también con la Línea 23 se tiene un problema: pese a que cuenta con horarios estipulados, sus frecuencias son de 30 a 45 minutos y la espera algunas veces se hace eterna en las paradas. Esta empresa cuenta con una flota de vehículos en su mayoría de servicio diferencial y solo los fines de semana saca a circular sus antiguos rodados.

Limpio siempre se caracterizó como ciudad dormitorio, ya que un gran porcentaje de su población se vuelca a Asunción u otras localidades para el trabajo diario. La comunidad creció considerablemente en población e infraestructura, por lo que los servicios de transporte ya se vuelven insuficientes.

Todos pensaron que con la llegada de la Línea 23 todo iba a cambiar, que el servicio iba ser más frecuente, pero nada de eso ocurre, según los pasajeros. El servicio tarda como siempre, los que viven en las compañías sufren en la espera, a la intemperie por falta de paradas acondicionadas en varios trayectos.

Con la supercarretera, llegar desde Limpio a Roque Alonso se logra en 10 minutos; sin embargo, a partir de la rotonda de la mencionada ciudad ya el tráfico se enlentece, pues están instalados cuatro semáforos que frenan el flujo vehicular. En horas pico el caos se recrudece y se recurre a la ley del mbarete.

El drama mayor surge cuando todos los vehículos llegan a la zona de Trinidad, desde la avenida Primer Presidente. Aquí se circula a paso de peatón y ni qué decir al alcanzar la avenida Artigas. Aquí, en un tráfico normal, se tarda unos 7 minutos en cruzar , pero en un horario pico el tiempo asciende a 25 minutos.

Los puntos más conflictivos en este trayecto están en los cruces de Artigas-Santísima Trinidad, Artigas-Lombardo, Artigas-Venezuela y Artigas-General Santos.

pérdida. En el trayecto de Limpio a Asunción, ya pocos son los ómnibus convencionales que se ven por las rutas. La mayoría de las empresas cuentan con buses climatizados. Algunos ya se resignaron a pagar los 3.300 guaraníes por este servicio, aunque este no resulte tan diferencial. Otros no evitan la queja de que el bus va lleno y el aire ya no alcanza para todos.

“Supuestamente los pasajeros pagamos un servicio preferencial, pero igual viajamos como animales, casi cien personas viajan en horarios pico y el aire no aguanta”, dijo Marcos Núñez, un trabajador que a diario viene a Asunción.

Los cuestionamientos no cesan en este aspecto, ya que los mencionados buses se descomponen a mitad de camino, dejando a sus pasajeros a la intemperie.

choferes. Mateo Velázquez es uno de los conductores de la Línea 23. Este relata las peripecias que debe sortear en su andar diario, ya sea con los demás conductores que usan el mismo trayecto o con los mismos pasajeros.

“La gente aún no toma conciencia sobre las paradas obligatorias, quieren subirse o bajarse donde sea, y si no parás, te mandan a la pu..., eso es cosa de todos los días. Hace falta mayor responsabilidad. Si yo paro en lugares no indicados me van a multar, ya que en dichas paradas existen cámaras”, expresó el profesional del volante.

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