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domingo 4 de septiembre de 2016, 01:00

Añaretã’i, un barrio creado por carretilleros

Estrechos pasillos constituyen este singular núcleo capitalino conformado por apenas 80 familias.

Cuando uno va de compras al Mercado 4 y pasa por la zona de Rodríguez de Francia, casi saliendo hacia la avenida Fernando de la Mora, no se podrá imaginar que entre las casillas que cubren por completo las hacinadas veredas sobrevive un pequeño y centenario barrio de estrechos pasillos.

Este singular sector de la capital, donde habitan 80 familias, cuyos integrantes en su mayoría trabajan en distintos sectores de dicha área mercantil, fue creado por carretilleros que venían hasta este punto para transportar mercaderías, según el testimonio de los pobladores más antiguos.

Si bien su nombre oficial es San José, en el lenguaje popular es conocido como Añaretã'i (Pequeño Infierno), tal vez por la presencia de personas adictas en el lugar o la condición de informalidad en cuanto a la tenencia de las casas por parte de sus moradores.

Tres entradas, dos que dan sobre Rodríguez de Francia y una sobre la calle Próceres de Mayo, son conocidas solo por sus habitantes o vendedores de este centro de abastecimiento asunceno, siendo apenas perceptibles para quienes no conocen el área.

En sus callejuelas únicamente pueden ingresar motocicletas que son de los dueños de las casas debido a su excesiva estrechez.

Cristina Bernal viuda de Ferreira, quien desde los 13 años vive en este antiguo y singular barrio, comentó que son personas que vienen de otros sectores de la ciudad que cometen asaltos o se dedican a la comercialización de drogas, lo que le vale la mala fama que hoy le da la ciudadanía.

NECESIDADES. Debido al espacio físico de este barrio, que se mantiene rebelde entre puestos de venta del Mercado 4, las viviendas no tienen otra opción que crecer un piso hacia arriba, con lo que pueden contar con habitaciones en la planta alta y sala y cocina en la parte baja.

Sin embargo, debido a que muchas familias tienen integrantes un tanto numerosos para lo que es una construcción en el sitio o para no contaminar las dependencias, sacan sus braseros a las angostas arterias para cocinar.

Otro déficit es la falta de un adecuado sistema de desagüe cloacal, lo que hace que muchas residencias no puedan tener aún baños en su interior. De los tres sanitarios comunitarios habilitados, solo uno funciona hoy día, con una estructura bastante deteriorada. Las cañerías que pasan por este sector están colapsadas en gran parte.

RIVALIDAD. Si bien algunos pobladores niegan esta realidad, existe una marcada rivalidad entre los jóvenes de Añaretã'i y de Kambala, otro asentamiento urbano que se encuentra muy cerca, entre las calles General Santos y 25 de Mayo, en las cercanías del ex Emergencias Médicas (ahora Hospital del Trauma).

Los grupos, a pesar de ser mayoritariamente simpatizantes del club Olimpia, suelen tener enfrentamientos entre sus integrantes, que no pasan de golpes de puño y corridas.