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Sucesos
lunes 7 de agosto de 2017, 02:00

Amputados por accidentes de tránsito soportan más secuelas sicológicas

Para superar un accidente de tránsito es primordial la terapia sicológica. Los episodios traumáticos no se olvidan, se aprenden a vivir, dijo la sicóloga forense. Este año aumentó 14% la cantidad de lesionados.

Las víctimas de accidentes de tránsito sufren graves secuelas que no se perciben a simple vista, pero las pueden perjudicar por el resto de su vida, explicó Lilian Ibáñez, sicóloga forense y jefa del Centro Nacional de Quemaduras y Cirugías Reconstructivas (Cenquer).

Indicó que cuando los accidentes dejan secuelas físicas graves, también las consecuencias sicológicas lo son. Tal es el caso de los amputados, que deben tener una terapia mucho más compleja, porque se deben explorar los primeros años de vida de la víctima, su círculo familiar y social, ya que el cambio es transcendental. Además, los amputados deben ser conscientes de tres factores fundamentales; primeramente, la de eliminar o contrarrestar la enfermedad, luego preservar la vida y, por último, salvar la función del miembro.

"En los accidentes de tránsito, las víctimas siempre tienen temor de que vuelva a suceder. Por tal motivo, tienden a estar en alerta, a ser más cuidadosos e incluso quedan con paranoia", mencionó la profesional.

Refirió que se inicia la terapia de manera paralela, tanto con la víctima, como con la familia, ya que la situación traumática la sufren todos de diferentes formas.

"La valoración de la vida, la aceptación de un nuevo cuerpo y los cambios que esto conlleva a un nuevo estilo de vida son algunos de los factores por los que debe pasar una víctima de accidente automovilístico", señaló.

niños y adolescentes accidentados. Un niño menor de 5 años que fue amputado de algún miembro inferior o superior tiene un proceso de duelo y adaptación más corto, porque se trabaja en la terapia sobre su presente y futuro utilizando diferentes tipos de baterías sicológicas, expresó Ibáñez.

Sin embargo, la terapia de acompañamiento familiar se torna más difícil, porque existe el sentimiento de culpabilidad.

"El dolor es el mismo para la familia, pero cuando la amputación es la única alternativa para salvaguardar la vida en casos de enfermedades, los familiares enfrentan otro tipo de situación y preparación diferente al paciente, por lo que la terapia sicológica es de contención y de aceptación, dándole especial importancia al valor de la vida", resaltó la licenciada de Cenquer.

En cuanto a niños mayores de 6 años, en niños y adolescentes, es doblemente complejo el ser amputados, ya que su aceptación, su proceso de duelo y su adaptación varía muchísimo, teniendo en cuenta que dependían de una actividad mucho más activa.

"Algunos están inhabilitados para continuar con el estilo de vida que llevaban antes del accidente como, por ejemplo, pasear en bicicleta, salir a correr o hasta patear una pelota, por lo que es de suma importancia desarrollar una terapia acorde con su situación traumática", puntualizó.

Finalmente comentó que los aspectos sicológico, emocional y espiritual son los que ayudan realmente al paciente.


"Yo logré chutar de nuevo una pelota"

Joshua Vallovera era un niño de 9 años con el sueño de ser un deportista destacado en el fútbol de su querido club Libertad. Sin embargo, no imaginó que aquel anhelo quedaría truncado por un chofer de ómnibus que lo atropelló y lo arrastró sobre la avenida Eusebio Ayala de Fernando de la Mora, hace 10 años.

"Yo fui a un supermercado, a dos cuadras de mi casa, de la mano de mi papá. Al salir de dicho lugar esperamos que el semáforo diera en rojo para cruzar, una vez que enciende cruzamos y un ómnibus en mal estado que venía conducido a una alta velocidad por evitar chocar a los autos parados, subió al paseo centrar y nos atropelló", comenzó relatando Joshua que actualmente tiene 19 años de edad.

Indicó que su vida dio un giro de 180 grados. "Mis padres entraron en un estado de crisis por la situación presentada, se desmembró una familia, la mía, por la inconciencia de un chofer", dijo el joven.

Comentó que su diagnóstico fue amputación traumática pierna derecha y pérdida de masa muscular y piel en la pierna izquierda, además de múltiples fracturas.

Sin embargo, resaltó que nunca perdió la fe y con la ayuda incondicional de su familia y amigos pudo volver a jugar al fútbol e incluso el año pasado anduvo en bicicleta.

"Todo está en animarte y no tener miedo, así yo logré chutar nuevamente una pelota y andar en bici con mi hermanita", comentó Joshua.

Asimismo, Joshua hizo hincapié en que la familia es un apoyo fundamental a nivel social y personal para los periodos de dependencia como de independencia.

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