Supuestas irregularidades en facturas de la empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap) movieron al reclamo de un usuario que no está de acuerdo con los montos aparecidos en su boleta por el uso.
Luis María Ferrer explicó, durante una visita a ÚH, que luego de un largo problema y de reclamos, el pasado 28 de octubre un inspector de la aguatera constató una pérdida en el interior de su vivienda, del barrio Sajonia de Asunción.
Tres días después, se realizó la reparación y nuevamente se hizo la segunda verificación el 10 de noviembre, según refirió.
Cuando Ferrer quiso realizar el pago, se percató de que la institución no tenía ningún informe de verificación y que, mientras tanto, podría concretar el pago del 50% de lo que figuraba en la factura.
Funcionarios de Essap le explicaron que debía esperar una nueva factura y, junto con los informes de verificación, dirigirse hasta la entidad para realizar los trámites a fin de finiquitar la otra parte del pago que ya fue abonado en noviembre.
El usuario reclamó que nuevamente debe recurrir a la empresa para solucionar un problema que ya debió haberse subsanado. Incluso explicó que había intentado un diálogo en busca de una explicación y le dieron libertad para “hacer lo que quisiera”.
Ferrer se preguntó sobre qué base la Essap confecciona las boletas que llegan a cada usuario. "¿Cuál es la operatividad o el modo de trabajo y con qué criterio se estableció el monto que pagué?”, cuestionó.
De igual forma, aseguró que el usuario está desprotegido porque no hay una instancia a donde se pueda dirigir la inquietud sobre el servicio, incluso de la calidad del agua.