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Por error en plano, obra escolar en Asunción tuvo que parar 3 meses

Para la construcción de una edificación de dos pisos, se observan escasos obreros asignados por la empresa adjudicada por la Municipalidad, que promete mejorar las licitaciones.

Con mucha ilusión, la comunidad educativa de la escuela básica Nº 9 y colegio nacional Adela Speratti fue testigo de la palada inicial para la construcción y las mejoras en las instalaciones, que aguardaron por varios años (el proyecto se anuncia desde la administración anterior de la Municipalidad).

Sin embargo, esta alegría se vio opacada apenas comenzó la obra: un error en el plano que no coincidía con la medida real del terreno generó un parón en los trabajos.

Además, la empresa adjudicada, de nombre Alberto Sosa Lezcano, suprimió el parquecito de los niños para utilizarlo como depósito de escombros.

“Primero me dijeron que hacía falta un estudio de suelo, después me dijeron que no coincidían las medidas del plano que tenían con las medidas del terreno”, comentó la directora del establecimiento educativo, Laura Galeano.

Para un nuevo estudio del suelo, tardaron tres meses y la obra se retomó recién hace un par de semanas.

La diferencia entre el plano y la medida real del terreno era de dos metros. “Eso llevó bastante tiempo en la escuela. Donde vemos un gran avance es en la parte del colegio”, comentó la educadora.

Se prepara una edificación de dos pisos. Así como en la escuela pública República Oriental del Uruguay, en Speratti apenas se encuentran trabajadores.

En la escuela, deben edificar un pabellón de dos pisos con varias aulas, un espacio para el comedor y la reparación total de las salas de clase ya existentes. En el sector de la Educación Escolar Básica, trabajan de 3 a 4 obreros. Mientras, 250 niños matriculados en este sector del centro escolar esperan disfrutar de un mejor espacio.

EL COLEGIO. En la parte de la Educación Media, manejada por otra administración, sí se ven avances.

Pero también escasos albañiles y herreros se emplean en el levantamiento de un tinglado. La misma empresa, Alberto Sosa Lezcano, fue adjudicada en el colegio.

Mientras, los alumnos del bachillerato en Administración de Negocios que van en turnos opuestos deben dar clases en un estrecho pasillo y sobre unos tablones.

Los educadores de la secundaria comentaron que los obreros viven por 15 días en la institución educativa, pues son oriundos de Caaguazú, ciudad a donde van una o dos veces al mes para los fines de semana o feriados.

En el día de cobertura, apenas un pintor estaba asignado al hermoseamiento del enorme tinglado que se está instalando en el sitio.

La institución lleva el nombre en homenaje a la docente Adela Speratti, la primera directora de la Escuela Normal de Profesoras del Paraguay, una de las más destacadas educadoras del país a fines de 1800.

PROYECTO. El director de Fonacide de la Comuna local, Christian Meyer, aseguró que para evitar paros y complicaciones al inicio de las obras, plantean llamar a licitación a estudios previos en las escuelas públicas, antes de emprender las obras del Fonacide.

Estos análisis tendrán un valor de G. 1.000 millones y la empresa adjudicada deberá analizar infraestructura, planos y detalles de 11 centros escolares. “Es una manera de asegurar calidad”, dijo.

2.380 Municipalidad de Asunción a la empresa Alberto Sosa Lezcano para Adela Speratti

Primero me dijeron que hacía falta un estudio de suelo, después no coincidían las medidas del plano que tenían. Laura Galeano, directora de la escuela.

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