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Juicio político contra el presidente Donald Trump se inicia en el Senado

El mandatario de EEUU está acusado de abuso de poder y de obstruir la investigación del Congreso. El equipo legal de Trump pide su absolución y califica el proceso como “perverso”.

El equipo legal de Donald Trump remitió ayer un escrito en el que considera el juicio político contra el mandatario estadounidense como una “peligrosa perversión de la Constitución” e insta al Senado a absolverlo inmediatamente.

Casi simultáneamente, los impulsores del impeachment en la Cámara de Representantes aludieron, en respuesta a un escrito anterior de Trump, que el presidente tuvo una “conducta corrupta... para hacer trampa en la próxima elección” y que el Senado debería destituirlo tras “un juicio justo”.

El histórico juicio político empieza hoy a las 13.00 local (18.00 GMT), después de que los senadores prestaran juramento el jueves pasado para convertirse en el jurado del proceso.

Los miembros de la Cámara Alta oirán los argumentos durante seis horas al día, seis días a la semana, en un ejercicio presidido por el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.

El escrito de los abogados de Trump llegó en una jornada de calma en Washington por la celebración del día de Martin Luther King, feriado en Estados Unidos.

Pero las próximas semanas serán mucho menos plácidas, con el tercer juicio político contra un presidente en la historia de Estados Unidos.

El documento escrito por el equipo legal de Trump, que supera las 100 páginas de extensión, deja claro que sus abogados se oponen a la idea misma del proceso de destitución. Alegan para ello que los dos cargos imputados al presidente –abuso de poder y obstrucción al Congreso– por la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, son “constitucionalmente deficientes”.

Los letrados añaden que esos cargos son “fruto de un proceso inconstitucional sin precedentes que negó al presidente el derecho básico” a defender su causa y consideran que “la única opción constitucional es rechazar esos cargos y absolver al presidente”.

Según el equipo legal del presidente, los cargos contra el mandatario son “inconsistentes” porque “no constan de ningún delito o violación de la ley”. Trump “no hizo nada malo”, insisten.

Los demócratas que impulsaron el proceso de destitución acusaron, sin embargo, al inquilino de la Casa Blanca de utilizar sus “poderes presidenciales para presionar a un socio extranjero vulnerable para interferir” en las elecciones estadounidenses “en su propio beneficio”.

“Al hacer eso, puso en peligro nuestra seguridad nacional y nuestro autogobierno democrático”, agregaron los demócratas.

Los demócratas le imputaron a Trump el delito de abuso de poder por presionar a Ucrania para que investigase a su posible rival demócrata en las próximas elecciones, Joe Biden, y el cargo de obstrucción al Congreso por impedir que algunos de sus consejeros testificaran en el caso ucraniano.

Podría recibir una rápida absolución
La absolución del mandatario estadounidense parece casi segura, gracias a la mayoría republicana en el Senado, pero se desconoce cuánto tiempo durarán los debates.
Según miembros del entorno presidencial, el influyente Mitch McConnell, el jefe de la mayoría republicana en el Senado, desea imponer debates a paso redoblado para que Trump obtenga la rápida absolución que espera en este año electoral. Todo podría cerrarse en solo dos semanas, dejándolo como el más rápido de la historia. El juicio a Bill Clinton en 1999 se extendió por cinco semanas y el de Andrew Johnson en 1868, tres meses. Trump ni siquiera estará en EEUU en el inicio del juicio; se encontrará en Davos, Suiza, para asistir al Foro Económico Mundial.

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