Poco antes de estas declaraciones del ministro israelí de Defensa, Israel Katz, Hamás aseguró que no cedería ante las amenazas de Estados Unidos e Israel.
Entretanto, Catar y Egipto trabajan como mediadores para intentar salvar la tregua, en vigor desde el 19 enero para una duración inicial de 42 días. Hamás envió a una delegación a El Cairo.
De acuerdo con los términos de la tregua, que frenó más de 15 meses de guerra en la Franja de Gaza, 33 rehenes en Gaza deben ser liberados de aquí a principios de marzo a cambio de 1.900 palestinos detenidos en Israel. Hasta el momento, se han efectuado cinco canjes.
Pero las amenazas de Hamás de no liberar como previsto a un grupo de rehenes el 15 de febrero, y luego las advertencias de Israel, apoyado por su aliado estadounidense, de relanzar la guerra, hicieron tambalear la tregua.
“PUERTAS DEL INFIERNO”. “Si Hamás no libera a los rehenes israelíes de aquí al sábado, las puertas del infierno se abrirán, como lo prometió el presidente estadounidense”, dijo el miércoles Israel Katz.
“La nueva guerra en Gaza será de una intensidad diferente de la anterior al alto el fuego. (...) También permitirá hacer realidad la visión” de Trump para Gaza, agregó.
Aplaudido por Israel y criticado en el resto del mundo, la propuesta de Trump prevé poner la Franja de Gaza bajo control estadounidense y reubicar a sus 2,4 millones de habitantes en Egipto y Jordania, para reconstruir el territorio.
Hamás, bajo el pretexto de que Israel violó el acuerdo de la tregua al bloquear la entrada de ayuda humanitaria, amenazó el lunes con no seguir con la liberación de rehenes el sábado, como estaba previsto.
Israel y Estados Unidos respondieron con reiniciar el conflicto si el movimiento islamista no cumplía con sus compromisos.
“Si Hamás no libera a nuestros rehenes antes del mediodía del sábado, el alto el fuego terminará y (el ejército israelí) reanudará los intensos combates hasta que Hamás sea derrotado definitivamente”, aseguró el martes el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Esta amenaza se hizo eco de la del mandatario estadounidense, quien un día antes advirtió que se desataría un “infierno” si Hamás no liberaba para el sábado a “todos” los rehenes israelíes.
RECLAMO. El movimiento palestino respondió este miércoles diciendo que “no aceptará el lenguaje de amenazas” de Estados Unidos e Israel, y urgió al Estado hebreo a “comprometerse a aplicar los términos del acuerdo de alto el fuego para la liberación” de los rehenes.
Las negociaciones para preparar la segunda fase del acuerdo de tregua no empezaron, lo que para Hamás se debe a una “obstrucción continua” de Israel para “sabotearla”.
La tercera y última fase del acuerdo está destinada a la reconstrucción de Gaza.