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Inédito novenario: Obispo llama a mejorar gestión en pandemia

INUSUAL. Después de 102 años, rezos a la Virgen se inician a puertas cerradas, además en modo virtual. SIN PRETEXTOS. Mons. Francisco Pistilli pidió que el Covid no sea excusa para no ser buenos cristianos.

Sin peregrinos, con las plazas vacías y un silencio que solo se quebraba con la liturgia detrás de las puertas cerradas y de los grandes muros de la Basílica, ayer arrancó el novenario de la Virgen de los Milagros de Caacupé en un inédito formato virtual por las restricciones sanitarias de la pandemia del coronavirus.

Fue monseñor Francisco Javier Pistilli, obispo de la Santísima Encarnación, quien presidió la primera homilía de esta festividad religiosa que 102 años después de la gripe española volvió a afectarse por otra pandemia.

‘‘Este año de pandemia y seguramente la pospandemia, no hay excusas para no ser buenos cristianos, son nada más las circunstancias de hoy y de mañana, en las que debemos ser mejores personas como cristianos vivos’’, dijo a los paraguayos frente a las cámaras en una transmisión a través de diversos medios: TV, radios y redes sociales.

En el año en que la Iglesia celebra la eucaristía, el obispo pidió a los paraguayos que las desilusiones de la sociedad o de la misma Iglesia, las noticias falsas, las actitudes pesimistas, la agresividad con que muchos reaccionan en redes sociales y en el hogar, así como la crisis moral, la crisis económica, la crisis de valores o la crisis de gestión no deben ‘‘alejarnos del compromiso de dar vida al Cuerpo de Cristo’’.

Pistilli refirió que la pospandemia deja muchos desafíos para el país y que la población no quiere quedarse con palabras vacías. Tras la celebración de la misa, en una conferencia de prensa, el religioso pidió mejorar la gestión pública y privada para enfrentar los problemas económicos y sociales que continuarán a causa del Covid-19.

“Creo que nadie estaba preparado para esto y salimos al frente sacando los recursos disponibles. Creo que la evaluación de la gestión pública se sigue haciendo y tenemos mucha tarea por delante para que esa gestión ayude a paliar los problemas, sobre todo, los económicos y sociales, que nos van a seguir acompañando un tiempo”.

Una de las grandes inquietudes de la población tiene que ver con la millonaria deuda que asumió el país para gestionar la situación y que hasta el momento concretamente no se ve en las inversiones.

“Hay una inquietud en que esas inversiones lleguen y tenemos que pedir que se invierta en salud y dar condiciones de bioseguridad a nuestros médicos. Les pido que sigamos apoyando porque ellos nos necesitan mucho en este tiempo y creo que la actitud tiene que ser seguir mejorando”, afirmó el obispo. También hizo hincapié en mantener la fe y meditar la palabra de Dios a fin de mejorar la actitud de acuerdo con la circunstancia que afecta al país.

El rezo del Ángelus también a puertas cerradas estuvo a cargo de monseñor Ricardo Valenzuela, quien pidió por la salud de la gente en esta pandemia.

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