14 jul 2026

Gaia, la cartógrafa de la Vía Láctea, pone fin a sus observaciones científicas

La misión europea Gaia está terminando su combustible, por lo que acaba mañana las observaciones científicas con las que ha revolucionado la comprensión de la Vía Láctea y lo seguirá haciendo, pues aún quedan datos por publicar. Ahora se dirigirá a su órbita final para apagarse en marzo.

via lactea

Fotografía de la Agencia Espacial Europea (ESA) de la sonda espacial Gaia.

Pasaron 11 años desde que la sonda despegara, en diciembre de 2013, con la misión de crear el mapa tridimensional más grande y preciso de nuestra galaxia, para investigar su origen y posterior evolución.

La misión ha cumplido “una de sus principales promesas, que era revolucionar nuestra comprensión” de la galaxia, dice a EFE el miembro del equipo de operaciones científicas de Gaia Johannes Sahlmann, de la Agencia Espacial Europea (ESA), pero también ha ido más allá de las expectativas.

La sonda, con su inconfundible forma de sombrero, depende de un propulsor de gas frío para mantenerse girando y escaneando el cielo que ahora se está agotando, por lo que desde mañana no adquirirá más datos científicos nominales.

Una merecida jubilación

Ahora, se someterá a “un breve periodo de pruebas técnicas que servirán para mejorar sus calibraciones, estudiar el comportamiento de determinados componentes de a bordo tras once años en el espacio y, posiblemente, ayudar al diseño de futuras misiones espaciales”, precisa.

El último paso será que deje su órbita actual para situarse en una final alrededor del Sol, “elegida de tal modo que no se acerque a la Tierra en un futuro previsible”, tras lo que se apagará por completo el 27 de marzo y “podrá disfrutar de su merecida jubilación”.

Sin embargo, el final de las observaciones no significa el final de la misión, de hecho, los equipos científicos y de ingeniería siguen trabajando en nuevas publicaciones de datos.

Hasta ahora, se ha hecho pública una pequeña parte de los datos, de “inmenso y duradero valor científico”, divididos en tres entregas. La última fue en junio de 2022 y contenía información nueva y mejorada de casi 2.000 millones de estrellas de la Vía Láctea, así como descubrimientos como la observación de terremotos estelares y astros desconocidos.

Puede leer: Galaxia enana de Sagitario fue crucial en evolución de la Vía Láctea

Ese catálogo contiene también el mayor conjunto de datos de estrellas binarias, de miles de objetos del sistema solar (asteroides y lunas de planetas), y de fuera de la Vía Láctea, como millones de galaxias y objetos muy luminosos que contienen un agujero negro supermasivo, o cuásares.

Dos nuevas publicaciones de datos

La cuarta publicación de datos de Gaia está prevista para 2026 y cubrirá los primeros cinco años y medio de misión, que incluirá todas las mediciones individuales para unos 2.000 millones de estrellas y otras fuentes, “es decir, secuencias temporales de las posiciones, magnitudes y espectros correspondientes”.

La última entrega, en una fecha por determinar, abarcará los diez años y medio del proyecto (la sonda empezó a tomar datos tras seis meses de puesta en servicio) y supondrá “otro gran salto científico”.

La alta calidad de los catálogos publicados hasta ahora, en los que se procesan cantidades crecientes de datos con algoritmos cada vez más sofisticados, condujeron a “una rápida y amplia adopción de Gaia como nueva columna vertebral de la investigación astronómica”.

De hecho, destaca el experto, los nuevos resultados científicos cubren prácticamente cualquier campo de investigación astrofísica, “a menudo con un impacto trasformador” y llegan “a un ritmo muy elevado”, lo que refleja el uso “entusiasta de estos por parte de la comunidad, la calidad y relevancia de los mismos”.

Aunque es difícil “hacer justicia a la gran amplitud científica de los resultados de Gaia destacando solo unos ejemplos”, Sahlmann cita que ha descubierto varias características nuevas de la Vía Láctea, como que no está en equilibrio, sino que presenta señales de interacciones dinámicas, por ejemplo, de la colisión con una galaxia enana.

En la vecindad solar, se ha podido comprender mejor cómo se forman las estrellas en los cúmulos estelares cercanos y recientemente descubrió una nueva familia de agujeros negros en nuestra galaxia.

La sonda, equipada con dos telescopios ópticos y tres instrumentos científicos, tan precisos que si estuviera en la Tierra podría medir el pulgar de una persona en la Luna, ha estado haciendo ciencia durante casi el doble de tiempo previsto inicialmente.

Así, ha revolucionado la comprensión de nuestra galaxia natal, lo que, en última instancia –resalta Sahlmann–, es “el resultado de la colaboración entre la ESA, la industria europea (entre ella la española) y los cientos de expertos que componen el Consorcio de procesamiento y análisis de datos de Gaia”.

Fuente: EFE.

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