El gobierno de unidad del primer ministro Lucas Papademos prestó juramento ayer, con ministros del Gabinete socialista saliente, de liberales y, por primera vez desde 1974, de ultraderechistas, para hacer frente a la crisis que tiene a Grecia al borde del default.
La aplicación del plan europeo de rescate de Grecia acordado el mes pasado recaerá principalmente en Papademos, ex vicepresidente del Banco Central Europeo entre 2002 y 2010.
Papademos, uno de los artífices de la entrada de Grecia en el euro, aparece como un dirigente apreciado por los acreedores privados, que borrarán un tercio de la deuda griega. Políticamente, tendrá las manos libres para hacer tragar a los griegos las nuevas medidas de austeridad exigidas a cambio de un segundo rescate financiero que evitará la quiebra del país.
A su lado tendrá como vice primer ministro al socialista Evangelos Venizelos, que conserva su cartera de Finanzas y de número dos del Gobierno. Colaborará decisivamente a la hora de sacar adelante el presupuesto de 2012, y asegurar de aquí al 15 de diciembre el pago de un tramo de 8.000 millones de euros de ayuda de la UE y el FMI previsto en el primer plan de rescate del país.
El nuevo Gabinete cuenta con una mayoría tripartita de 254 diputados, del total de 300 que cuenta el Parlamento unicameral. AFP