El Benfica de Portugal consiguió ayer romper una “maldición” de finales perdidas que se extendía desde el primer equipo profesional hasta sus divisiones formativas, al proclamarse campeón de la Liga de Campeones juvenil tras golear sin contemplaciones al Salzburgo austriaco por 6-0, el mismo equipo que le había ganado la final en 2017 por 2-1.Seis años después el Benfica de aquel equipo, liderado por estrellas como Joao Félix y Ruben Dias, hoy son internacionales con Portugal y jugadores del Atlético de Madrid y Manchester City, respectivamente. Benfica consiguió gritar campeón con una actuación estelar de su jugador Henrique Araújo en el estadio Colovray de Nyon, al ser autor de un triplete.