“La mujer fue amenazada desde el momento que llegó al penal, pero es algo que se suele dar con casos tan emblemáticos”, comentó Coronel. También recordó que la mujer había expresado en un escrito que no quería más la visita de ninguna organización de Derechos Humanos; ella considera que solo buscan perjudicarle o utilizarla en una campaña para legalizar el aborto.
Aclaró Coronel que ahora la mujer ya está tranquila; incluso, practica con el coro que va a cantar al papa Francisco.
La madre fue imputada por violación del deber de cuidado y abuso sexual en niños, como cómplice, al descubrirse el embarazo de su hija de 10 años, supuestamente del padrastro.
Posteriormente, el juez Miguel Tadeo Fernández decretó su prisión en el penal de mujeres, lo cual la defensa apeló; sin embargo, el Tribunal de Apelación, 4ª Sala, integrado por los jueces Emiliano Ramón Rolón Fernández, Arnulfo Arias y Carlos Magdaleno Ortiz Barrios, ratificó la prisión preventiva de la mujer en el Buen Pastor.
A esta decisión respondió la organización feminista Cladem declarando que la mujer “no solamente está privada de su libertad, sino que está secuestrada”; sostiene esto alegando que no hay pruebas que muestren sus responsabilidad sobre los hechos punibles por los cuales fue imputada. “Es una detención arbitraria, es una manera de castigarle a ella que planteó la interrupción del embarazo de su hija, a los efectos de protegerla”, remarca la oenegé.
Esta organización llama a la nena embarazada por el nombre ficticio de Mainumby (picaflor), de modo a proteger su identidad. Pero eso no es todo, ya que también adoptó ese nombre como un símbolo, para solicitar al Estado paraguayo que proteja a la niña y sirva de ejemplo para otros casos similares que ocurran en el futuro.
Será una niña. Los médicos que atienden a la niña manifestaron, por otra parte, que se trata de un embarazo de alto riesgo y que la única vía para que nazca la criatura es la cesárea. Asimismo, indicaron que al realizarle la ecografía se pudo constatar el sexo del feto: es una niña.
La jueza de la Niñez y la Adolescencia de Luque, Pili Rodríguez Ortellado, había dispuesto que la niña siguiera su tratamiento prenatal en el hospital de la Cruz Roja.
Los profesionales mencionaron que la magistrada acude diariamente a controlar el estado de salud de la niña y que pasó con ella su cumpleaños.
POLÉMICA POR EL ABORTO. La niña está a dos meses de dar a luz en medio de una gran polémica. Esto, a raíz de que Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional, había enviado una carta abierta al presidente de la República, Horacio Cartes, a quien le pidió que el embarazo de la niña, víctima de una violación, sea interrumpido.
Así también lo hicieron expertos en derechos humanos de la ONU, quienes denunciaron al Gobierno de Paraguay por no cumplir con la responsabilidad de actuar con la debida diligencia en el caso de la niña, en ese entonces de 10 años, que había quedado embarazada tras ser violada presuntamente por su padrastro y a la que no se permitió abortar.
El Comité de América Latina y el Caribe para la defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem) también solicitó medidas cautelares para la niña y su madre ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Parlamento Europeo (PE) se sumó a los peticionantes por el aborto ante el Gobierno.
Sin embargo, el Gobierno Nacional, como así también un grupo de feligreses católicos, sostienen que “han sido adoptadas todas las medidas para evitar la impunidad de este hecho ilícito y garantizar la vida e integridad de la niña embarazada y el periodo prenatal”, rechazando de esta forma las medidas cautelares.