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Economía
jueves 18 de mayo de 2017, 01:00

Oenegé critica apuesta a transgénicos en vez de rubros de consumo

Los resultados del último estudio del Isaaa (Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología, por sus siglas en inglés), que coloca a Paraguay como sexto país con mayor superficie de cultivo de transgénicos, demuestra que se ha priorizado la exportación de alimentos y se han dejado de lado los rubros del mercado interno, reflexionó Luis Rojas Villagra, director ejecutivo de la organización Base Is.

De acuerdo con el mencionado estudio, Paraguay, así de pequeño como es, se coloca detrás de gigantes en superficie como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá e India, en lo que respecta a cultivo de transgénicos, especialmente soja. “Para un país como Paraguay esto significa muchísimo. Vemos que se ha priorizado la exportación de pocos rubros a costa de producir alimentos diversificados en el mercado interno”, manifestó Rojas.

De las 3,6 millones de hectáreas de cultivos transgénicos en Paraguay, alrededor de 3,2 millones son de soja, de acuerdo con datos de la Unión de Gremios de la Producción (UGP). Más de la mitad de lo producido es exportado. El resto va a las industrias para convertirse en aceite o harina, que también son exportados en gran parte.

Y cada año la superficie destinada a este rubro aumenta. Según la UGP, en la última campaña, han plantado 50.000 hectáreas más de soja, en comparación con la anterior zafra. “Estos actores van ganando dinero y aumentan su superficie, porque los campesinos van vendiendo sus tierras, o simplemente son desplazados por la contaminación y la fumigación que llega a sus hortalizas”, explicó Rojas. Además, competir con los rubros de exportación tampoco es una opción para los pequeños productores, porque esto requiere de mucha inversión que pueden hacer solo los medianos y grandes productores.

IMPORTACIÓN. Como consecuencia de este escenario, ocurre otro fenómeno. Rojas dijo que cada vez estamos importando más alimentos de los rubros que antes se producían mediante la agricultura familiar campesina, que está siendo reducida a costa del avance de la agricultura mecanizada. Tomate, locote, lechuga, naranjas y otras frutas son rubros que Paraguay viene importando en parte de Argentina y de Brasil.

“Cada vez necesitamos importar más de lo que se consume diariamente, y con ello, vamos perdiendo soberanía alimentaria; es decir, dependemos de otros países para comer”, dijo. No existe una política para los pequeños productores que proteja su producción, como sí ocurre para los rubros de exportación, reiteró. “Tenemos que tratar de importar menos y producir más, de una forma que se pueda prescindir de agroquímicos y favorecer una alimentación más saludable”, dijo.